Desde hace un par de meses notaba “algo” en la
rodilla izquierda que no lo sentía en la derecha. No era un dolor, pero sí una
molestia que aparecía en frío y, ocasionalmente, en los rodajes largos. Y uno,
que no es precisamente hipocondriaco, empezó a preocuparse.
La pierna izquierda… ésa cuyo isquio se me queja
de vez en cuando.; ésa con la que piso más fuerte que con la derecha, y no es
una metáfora.
Además, hace tres años me hice una prueba de
esfuerzo en Oberón en la que el médico, con tocarme la rodilla y girarla un
poco me dijo que podía tener el cartílago desgastado, por lo que me recomendó
que tomase Condrosán. Gilipollas de mí me compré ese medicamento sin consultar
al médico de cabecera. Y, claro, al ver que era un medicamento indicado para la
artrosis fui a ver al médico de cabecera. El hombre este no es la alegría de la
huerta. De hecho es un gilipollas de cojones y te habla con una vehemencia que
no sabes si es Dios o Alá el que te está dictando los Nuevos Mandamientos o el Corán o el Marca, pero
el caso es que me dijo “¿piensas arriesgarte a los posibles efectos secundarios
de un medicamento? ¿te duele? Lo más probable es que se te inflamen los
tendones y te rocen con la rótula, pero si tuvieses una condro te dolería
muchísimo, y no te duele ¿no?” “Pues no, ahora no me duele”.
Y esta conversación cayó en el olvido hasta que
empecé a notar “eso” de lo que escribía antes, esa pequeña molestia en frío.
Glups.
Aprovechando que tenía
que ir al trauma por otra historia, le conté los síntomas. Aparentemente no
tenía ningún tendón ni ligamento jodidos, pero por si acaso me mandó que me
hiciera una resonancia magnética. Le conté la historia de la prueba de esfuerzo
“¿y quién te lo hizo, Rapel?” “Bueno, llevaba una bata, pero era blanca” –le
dije- “Es que para decir que tienes el cartílago desgastado no hay otra forma
que con una resonancia” En fin, que me hice la resonancia. Una semana después,
con los resultados en la mano, fui nuevamente a verle. Y, sorpresa” estaba todo
en orden. La rótula, perfecta, tendones, ligamentos y cartílagos también. ¿Qué
fallaba? Un quiste (ganglión) emplazado justo debajo del ligamento anterior
cruzado, al lado de la rótula, por lo que la molestia tenía una causa real pero
no para preocuparse. Uf!.