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viernes, 3 de octubre de 2014

Los cuquirunners están de enhorabuena

Esta entrada es una continuación de la anterior fruto de la casualidad, os lo juro por Snoopy. En los periódicos digitales cada vez hay más entradas del tipo “correr es chupi”, “zapatillas cool para correr” o similares en los que una ¿periodista? más pija que Snoopy nos quiere enseñar cómo ha descubierto la pólvora en esto del running.

Una vez creada la necesidad (hay que ser guay) en el mercado objetivo (los pijos) hace falta darle la metadona y un lugar donde se reúnan para ver y ser vistos. Y ése sitio parece que ha llegado porque me ha llegado un correo invitándome a conocerlos (soy de un distinguido que no veas)… No pienso dar el nombre del sitio, pero está en una de las zonas más nobles de Madrid de ésas en las que hablar de dinero es ordinario.

Este sitio es guay porque ofrece la posibilidad de asistir tres días a la semana al Retiro (si eres guay sólo se puede correr en el Retiro) con un entrenador y otros cuquirunners. Te visten con la mejor ropa. Nutricionistas a tutiplén. Fisios. Puedes correr con un GPS lo más de lo más. Master classes con invitados de lujo. Visitas de profesionales (no dicen de qué tipo).

Y, por si eres un asocial, siempre te dan la opción de “entrenar de manera personal” como los parias.

Hace un par de meses un cuquirunner de estos que llevan tres días corriendo me preguntó sorprendido por qué llevaba un pulsómetro si con el Aifon (acabáramos) tenías una chupiapp que te medía lo mismo que el GPS y no perdías tiempo en “subir los tracks” ni en compartirlos con sus “followers”. Le respondí a la gallega “¿tú coges el Aifon cuando llueve?” “No, yo cuando llueve no corro” “Ahí lo tienes, crack, cuando yo corro llueve, hace frío o sol pero corro… y el GPS lo puedes llevar sin problemas”.

Cuquirunner de la rama "barefoot"


Espero que esta moda del cuquirunning se pase pronto; estos son los que inflan de verdad la burbuja porque si hay pasta para apuntarse a un club fashion cómo no va a haber para una carrera que haya elegido tu personal trainer en base a los objetivos que te había puesto.


Estoy seguro que hay campeones olímpicos que han necesitado menos parafernalia para ganar. Hay cosas que el dinero no puede comprar; para todo lo demás….

viernes, 26 de septiembre de 2014

Correr es “trendy” y si tienes un “personal trainer” eres “cool” (ironic)

Que correr está de moda desde hace dos ó tres años no es ninguna novedad. A todos nos han respondido alguna vez cuando decimos que corremos algo del estilo “claro, es que correr está de moda…”. En estos días de Septiembre todos los parques están petados de gente y, por lo visto, hasta en los blogs para It Girls se hablan de estiramientos (en lugar de tarjeta de crédito), tipos de pisada (más allá de tacones altos o planos) o zonas aeróbicas/anaeróbicas (en lugar de de centros comerciales).

El look runner ahora es “trendy”. EL chándal con tacones ha sido desterrado a Alcalá-Meco y a la casa de la Pantoja (tanto da), pero en cambio el Mercadona está cada vez más lleno de mallas (oh, no, que hay que llamarlas leggins!!) y zapatillas microperforadas que dan el pego y no precisamente de la marca Hacendado.

Es “cool” llevar zapas de correr. Qué bien, ya era hora de ser “fashion” sin morir en el intento, y es que me resisto a tirar esas zapas con las que he pasado tanto tiempo juntos.

Prototipo de Pegasus... menos mal que rebajaron un poco el tacón después

EL chándal tenía su aquel y daba su juego por los amplios tallajes y colores disponibles. ¿Cómo olvidar el de la mili, ese verde picoleto con la rojigualda bajando por el brazo y la pierna a imagen y semejanza de Adidas? Pero las mallas, ah, amigo, nos empeñamos en meternos en una XXS y pasa lo que pasa, que algunas parecen que en lugar de piernas tienen el dos de bastos debajo de la cadera. Y no pasa nada porque el color negro adelgaza ¡ja! Adelgaza el que gasta calorías más de las que se mete, que eso de que me cambia el metabolismo suena a que el perro se comió los deberes (así estaba de gordo el puto perro).

 ¿De verdad que no tienen a nadie que les quiera y les diga cómo les queda? Que el fetichismo hay que dejarlo para casa colgado entre el disfraz de enfermera y el del bombero machoman. Y es que los borrachos, los niños y los leggins no mienten.

Pasa lo mismo que con el tanga o el turbo en la playa, qué puta manía con ponerse una prenda que no va a verse porque la lorza lo tapa. Mi santa dice que a lo único que se puede aspirar es a que no te quede mal. Y tiene razón (como siempre).

Y para los que se atreven a dar el primer paso…cualquier pelagatos tiene un “personal trainer” que le oriente en esto del correr, de los estiramientos y para que le ponga un “target”, lo que viene a ser un objetivo. Pero ¿qué coño es un personal trainer?  Un “personal trainer” puede ser cualquiera hoy en día. Basta con hacer un curso CCC o apuntarse (de verdad) a uno de la Junta de Andalucía. Por lo visto hay cursos de 100-150 horas para los que no te piden ni el carnet de la biblioteca ¿biblioqué? en los que se aprende sobre nutrición, biomecánica, técnicas de entrenamiento y marina mercante ¿quién quiere estudiar Medicina o INEF un porrón de años pudiendo hacer un curso on-line de personal trainer con un 80% de descuento de Groupon?

Con este curriculum hace un par de meses en el gimnasio se me presentó un Personal Trainer para “orientarme” en mi entrenamiento mientras tenía la cinta al máximo de inclinación en mi preparación para Somiedo. Empezó diciéndome que me tenía que poner un “target”, que la cinta estaba bien para “empezar a correr” para que había que ir poniéndose metas alcanzables.

Por vacilarle (y ponerle a prueba, que soy un poco cabroncete) le dije que ya lo tenía, el UTMB. “Es que hay muchas carreras de montaña últimamente, ésa no la conozco”. Vale que, como dice mi padre, las iniciales son como los cuernos porque sólo las entiendo quien los pone, pero os podéis hacer una idea de la idea que podía tener.


En lo que viene a ser entrenos sigo revisitando Valdelatas. Los caminos están aún duros aunque las últimas lluvias están dejando los charcos que no se irán hasta mayo. Ya huele a pino y las lagartijas se están escondiendo. Los militares están volviendo a correr a mediodía porque se les está acabando la jornada continua. Me cuesta bajar de cinco minutos el kilómetro pero es que no hay apenas rectas por los caminos de tierra de Las Tablas. Estoy disfrutando que no veas con esto de correr por el monte a mediodía viendo zorros y conejos; tanto disfruto que cuando vuelvo al curro parece que he hecho la Spartathlon.