Este año voy a tomarme eso de los propósitos de otra forma. En general, en este tipo de autopromesas solemos empecinarnos en algo abstracto, sin concretar nada. De la misma forma que, de niños, le decíamos al cura que “nos íbamos a portar bien”, al profesor “que íbamos a hacer los deberes” o a nuestros padres que “íbamos a tener la habitación ordenada”, los propósitos de adultos nos duran un par de semanas y son del tipo “voy a adelgazar”, “voy a aprender inglés” o “voy a hacer deporte”, propósitos que son más la expresión de un deseo que la concreción de un plan.
Para que veais que uno es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla .
De las cuatro que me propuse sólo he cumplido dos, y en plan político, es decir, mintiendo descaradamente engañándome incluso a mí mismo. Vale, he hecho “más series”, concretamente “he tenido un crecimiento del 20%”. Espectacular ¿no?. Una mierda. He pasado de 5 a 6.
¡¡Estupendo!!¡¡He hecho el doble de kilómetros en bici!! Ya, pero hay un error de base, y es que vengo a trabajar en bici desde Junio de 2010, de ahí que si se “desestacionaliza” el incremento es mucho menor. De hecho no hay.
El resto, bajar de los 41:00 en los 10.000 o la mochila, ni por asomo.
Hubiese sido la hostia bajar de 41:00 con tan sólo una carrera y con las lesiones que he tenido en febrero/marzo y septiembre/octubre.
¿Y de la mochila Pues igual, clavado en los 79. Dos kilos menos, más por casualidad que por insistencia.
Voy a pasar de lo abstracto a lo concreto, y lo concreto es MAPOMA o como quiera que se llame ahora, tal y como en un subidón escribí el año pasado. Lo que no voy a plantearme es ningún plan de entrenamiento específico con un tiempo objetivo, entre otras cosas porque se precisa de un tiempo que no se tiene o que, simplemente, prefiero dedicarlo a la familia. Pienso mejorar la base aeróbica con rodajes domingueros un poco más largos (eso sí, más metódicos en cuanto a ritmos y progresividad, esa palabra tan fiscalmente de moda), un entrenamiento a la semana de 40-45 minutos en el umbral anaeróbico y alguna serie. Total: dos ó tres entrenamientos entre semana, y uno el fin de semana. A ver si engaño a alguien con quién correr ese día. A cuatro meses vista, mi idea es terminarla, a ser posible por debajo de cuatro horas; ya corrí los 26 kms iniciales del año pasado a 5:29 con buenas sensaciones a una media de 148 ppm, lo cual me permitiría ir a un ritmo de 6 min/km para los restantes, los peores (más calor, más cuestas arriba) y más gratificantes (últimos kilómetros). Se admiten compañeros de viaje.