No sé vosotros, pero yo cuando se acerca el maratón me entra
cierta psicosis (parafraseando a la entrada de Yolanda).
Para empezar no hago esfuerzos
deportivos que puedan implicar riesgo de lesión alguna. El domingo estuve dando
unos pelotazos con los enanos y como tenía la derecha un poco cargada intentaba
darle con la zurda. Y lo de intentar no es una metáfora sino una realidad: si
soy malo con la derecha con la zurda soy pésimo... los enanos se reían de mí,
pero pasaba de hacer el gilipollas.
Runner en pleno tapering descubriendo una sobrecarga en el cuádriceps esprintando para pillar el metro
Con esto, lo de la bici al curro
me lo estoy tomando con tranquilidad; en el alzado noto el trabajo de la fascia
y en el pedaleo (sobre todo en las cuestas arriba) llego a notar cómo van
trabajando los cuádriceps, las fascias y el glúteo. Y con los episodios de
viento tengo la excusa perfecta: 80 kmh es un viento fuerte de cojones.
¿Esprintar al final de la
carrera? ¿Pa’ qué, pa’ cagal-la? Ni de coña. Carreras suaves, cortas (o no
tanto, que el miércoles cayeron 13 en Valdelatas) y sin cambios de ritmo… o esa
es la intención.
Voy al fisio a que me dé un
repaso.
Veo la previsión del tiempo para
Europa (bueno, desde hace semanas); me he puesto en el Accuweather a París.
Consulto el viento en la “Ille-de-France”, los niveles de contaminación
provocados por el anticiclón…
El cuerpo me va pidiendo
carbohidratos y proteínas; nada de forraje. Y aderazados con cerveza.
Los estreptococos se tornan del
tamaño de una comadreja: uyuuy.. .vaya a ser que me salte al cuello.
Las zapatillas estoy empezando a
reservarlas, saliendo con otras. A pesar de que sólo tengan 400 kms “por si
acaso”.
Por cierto, estos gabachos son la
leche. Como el “Lobo de Wall Street” te venden un bolígrafo como si fuese lo
único que necesitases. El día anterior al Maratón se montan un maratón infantil
a los pies de la Torre Eiffel, en el Campo de Marte. ¿Podéis imaginar un marco
mejor para correr? Plano, con el Arco del Triunfo detrás para la foto “Induráin
in Heaven”. Vamos, que los hemos apuntado. Y no es una carrera testimonial:
1.200 metros hasta 7 años y 2.200 a partir de 8 años. No tenía pensado correr
pero con estas tentaciones resistirse es imposible.
¿Psicosis o MARATÓN en ciernes?
