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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Menuda semanita


Después de ocho noches al fin ayer pudimos descansar todos en casa. “Enllegando” el otoño la solidaridad de las familias con niños pequeños para con los virus se torna proverbial a la par que es directamente proporcional al número de niños existentes en dicha familia. Y es que si un virus pasa despistado por la puerta se le invita sin más y acampa a sus anchas el tiempo que haga falta.

Al final tienen que venir los antidisturbios travestidos de amoxicilina a echar a unos incómodos okupas que se presentan como simpáticos mocos y devienen en unas otitis tocapelotas. Y es que la Convención de Ginebra solamente la tienen que ratificar el sistema inmunológico infantil, los EE.UU y otros países menores.


Todo esto tiene sus consecuncias sobre el des-canso que no lo es tanto. Madrugones, duermevelas, jugar a la oca, ver dibujos a horas intempestivas… cualquier cosa para que baje la fiebre.

Con este cuadro, los entrenos, lógicamente, pasan a un segundo plano, que hay que ahorrar fuerzas. Desde el puente de hace dos semanas sólo he salido cinco veces, un semirrodaje de 12 km a 4:54 (146ppm), una sesión de caña de España en la que batí mi MMP en entreno (10 km a 4:34) y…. ¡¡¡¡dos sesiones de series!!!!

Sí, compañeros del metal. Dos sesiones de series como dos cortijos después de un año. De momento han sido sólo tres repeticiones de mil metros con descansos de 1’:30’’. ¿Tiempos? En la primera: 3:46/3:59/3:58. En la segunda, con la lección aprendida: 3:51/3:54/3:46.

Mis fallos: sé que deberían ser más progresivas, pero el problema es que he hecho tan pocas que aún no sé dosificarme. Esto es de fácil solución, ya que se aprende. Como mi ritmo de competición es 4:11 (MMP en 10.000) esto significa que tengo que empezar más lento para poder terminar más rápido. Con esto podría incrementar el número ya que ahora son sólo son tres, pero hoy me he quedado con ganas de más, con lo que en próximas ediciones meteré una sesión más.

Ahora lo bueno. En las series que hice en 2011 las pasaba putas para bajar de 4 min/km . En estas dos sesiones he bajado holgadamente (3:54 y 3:50). En 2010 estaba por encima de esta barrera (4:07min/km).

En cuanto a las otras series, las que se ven con un cervezón y un plato de ibéricos, estamos enganchados a la séptima temporada de Dexter. Tenemos también en la nevera la segunda de Homeland y alguna más. A ver si con la cura de sueño recuperamos el tiempo perdido, que anoche nos quedábamos dormidos en el pincho de una pita.

jueves, 13 de enero de 2011

Series 2011

Ayer conseguí hacer mis primeras series del año, tal y como me había propuesto, y eso que ese ángel malo que todos tenemos en el hombro izquierdo me decía que lo dejáramos para otro día, pero al final el tocapelotas del pepito grillo del hombro derecho ha ganado, y allá que me he ido; ¿influirá que todavía los propósitos son fuertes? ¿tendrá que ver que aún estoy viendo cómo funciona el Garmin? Probablemente, pero para empezar he hecho una serie menos de las previstas, cuatro en lugar de cinco. Teniendo en cuenta que llevaba casi tres meses sin hacer ninguna serie y la media, 3:59, el resultado no está nada mal.

Para empezar, es algo mejor que hace tres meses, dos ó tres segundos; veremos a ver si con cinco series consigo mantenerme por debajo de los cuatro minutos, y es que sigo corriendo mejor la primera serie que el resto, cuando debe ser algo progresivo.

La primera la he corrido en 3:47, cuando debería haberlo hecho en 4:14 y haber ido descendiendo cuatro segundos por vuelta (más o menos), para terminar precisamente en esos 3:47. ¿Motivos para correrla tan “rápido”? primero que, a diferencia de los rodajes, no tengo tanto feedback mental sobre si estoy yendo más o menos rápido. Segundo que aún no domino el pulsómetro nuevo tanto como para llevar una noción sobre la marcha de cómo voy (bueno, “no tenía”, ya que poniéndome a trastear en el descanso de la primera serie vi que se podía seleccionar una vista cualquiera con distancia, tiempo de la vuelta, etc; de hecho en las siguientes tuve más regularidad, desde 3:59 a 4:07). Una vez dominado este aspecto del Garmin, espero poder hacer series más puras por no mediopetar en las primeras.

En cuanto a las pulsaciones (la segunda derivada de la velocidad), he hecho medias crecientes desde 156 a 161, bajando hasta 120 en el minuto y medio de recuperación. Teniendo en cuenta que mi FC máxima es de 163, se puede considerar que el esfuerzo ha sido el máximo, si bien para decir esto no me ha hecho falta ver los resultados del pulsómetro, ya que iba a mi tope mental.

Igual tengo que montarme un post de “Garmin para gilipollas” (vamos, como el menda) nivel Iniciación.

martes, 20 de julio de 2010

Series en Verano

Con estos calores que estamos padeciendo, el aspecto deportivo personal lo estoy reduciendo al trotecochineo, corriendo al trantrán. No es época de grandes esfuerzos, sino de mantenerse. Tres ó cuatro salidas a la semana, con la fresquita, es más que suficiente. Nada de series hasta septiembre; menuda pereza, con el madrugón y con el desayuno, ponerse a meterle caña.

Lo malo de correr por la mañana temprano es que a la vuelta no hay cerveza para recuperar. No es que no se pueda, sino que no queda muy bonito tomarse un cervezón reparador a las 08:30 antes de entrar a currar. Aunque si bien se mira, ha de ser una cuestión cultural: esto de meterse unos lingotazos antes y durante el trabajo es algo que afortunadamente no está bien visto ahora pero que hace tiempo sí que estaba extendido. No sé si habéis visto la serie Mad Men, emitida en España por el Grupo Risa, con un descojone impresionante de horarios y día (mejor bajárselos gratis si publicidad, uy, perdón, que no me lea Ma-moncín, que me quema en la Plaza Mayor).

Esta serie es la antítesis de lo hipócritamente correcto que nos rodea. Los protagonistas fuman y beben en el trabajo sin parar, critican a las minorías (sin apelativos alternativos), le meten toñas a los críos ajenos sin que los padres se inmuten, no conciben que una mujer casada trabaje sobre todo si el marido puede “permitírselo” o se van de putas con los clientes sin escondérselo a nadie. Ah, por cierto, la serie está ambientada en el mundo de la publicidad de los años 60, en Nueva Cork. Todas estas cositas y muchos más en capítulos de poco más de cuarenta minutos.

Así que ya sabéis…una vez pasado el éxtasis futbolístico, con la cruda realidad deportiva veraniega (en la que solo el Tour con un Contador lanzado hacia su tercer Tour consecutivo) y la telebasura aún más mugrienta (con Ola-Olas, Norias diarias, refritos de Callejeros) ya impuestas, ésta es una opción cuanto menos alternativa en términos audivisuales. Eso sí, hay que tener cuidado porque Ma-Moncín, La Aído o la Trini os pueden capar tres veces por bajaros la serie, por ver material en el que se denigra a las mujeres o en el que se hace apología de la drogadicción en público. Pero bueno también pueden hacerlo por bajaros La Flauta Mágica, contarle Blancanieves a vuestros niños o comeros dos Whoppers XXL.