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jueves, 16 de junio de 2011

Modo Verano

En temas deportivos me encuentro en Modo Verano. Dadas las temperaturas propias de la época, tan sólo puedo salir a correr por la mañana (a mediodía como que no, y por la tarde noche, tampoco), a eso de las 7:15-7:20.

Eso sí, nada de trabajo específico. Levantarse a esas horas ya supone un esfuerzo lo suficientemente importante como para encima plantearse seriamente hacer trabajo de series o intervalos anaeróbicos. Además tampoco ayuda mucho el hecho de que no haya apenas carreras a la vista que supongan un reto en forma de Marca.

Se podría decir (recurriendo a una manida metáfora) que cuando se corre a esas horas de la mañana uno ve cómo la ciudad se va despertando, pero es mentira. La ciudad lleva despierta un buen rato, y está cabreada. Cabreada porque, a pesar de que son las 07:30 de la mañana hay un atasco del copón entre Vallecas y Coslada. O en los túneles de El Pardo. O el acceso por Príncipe Pío. O… en cualquiera de los trayectos. Cabreada porque sabe que a la vuelta, diez ó doce horas más tarde, seguirá el mismo atasco pero en dirección contraria.

Cuando voy hacia el JC1 y veo cómo está el tráfico me doy cuenta de cuan diferente es levantarse por gusto a las siete menos algo de levantarse por cojones a las seis y pico. Al fin y al cabo, yo sólo tengo que ponerme las zapas y a correr, y cuando termine duchita y cinco-diez minutos de bici y al curro. Ración de endorfinas por la mañana y a currar. En esos momentos te das cuenta de cuánta filosofía había en esas pegatinas de los años 90 que decían: “Hoy hace un día precioso; seguro que viene algún gilipollas y lo jode”. Qué diferencia con la adrenalina que produce meterse en el atasco. Es como empezar con un 1-0 (te tienen que remontar para ponerte de mala hostia) ó palmando 0-1 (tú eres el que tiene que remontar la mala leche).

¿Ritmos? Según el día, lo que me pida el cuerpo. Los más “anaeróbicos” los estoy haciendo a 4:39-4:42 (diez segundos por encima de lo normal), mientras que los aeróbicos en torno a 5:00-5:10. Las ppm, en consecuencia, a 145/147-138/140. Vamos, lo que viene a ser un troticochineo.

¿Tiempo/distancia? Independientemente de los ritmos, más o menos 10-12 kms, dependiendo de lo que zanganee antes de salir de la cama.

¿Sensaciones? Inmejorables. A esas horas de la mañana, con esa temperatura, humedad, olores y la soledad del parque sólo rota por los pocos runners, ciclistas, jardineros y la población autóctona del parque (conejos, ardillas, patos, tortugas y demás fauna), el placer de correr por la carrera en sí misma es aún mayor. Tanto que la horita escasa que corro se me hace corta. ¿Volver para ir a currar? ¡Qué putada, mi brigada!

martes, 16 de noviembre de 2010

Hat-trick (no da) soluciones deportivas

Mi MMP que realicé la semana pasada no ha tenido registro oficial porque los encargados de certificarla oficialmente no han sido capaces de constatarla. Tampoco es que pueda hacerle sombra a etíopes, eritreos o tanzanos, pero, coño, mi marca es mi marca.En casi todas las carreras del siglo XXI los corredores se tienen que atar a la zapatilla un chip que, una vez que pasa por un arco detector, valida el tiempo de paso. Normalmente hay más de un arco a lo largo de la carrera, con objeto tanto de verificar que los corredores realizan el recorrido completo como ofrecer información de tiempos de paso intermedios.

Después de cuatro días, dos mensajes de correo electrónico y una llamada, se dignaron en contestarme (supongo que para cumplir con los requerimientos de alguna certificación ISO o similar, por no dejar incidencias sin contestar… otra cosa es que la contestación sea eso y no una constatación, como así fue). Veamos la respuesta:

Hemos comprobado las clasificaciones y nos aparece una incidencia con tu chip

Bien, machotes, por eso os escribí (y llamé), porque había una “incidencia” ya que no aparecía en las clasificaciones.

es posible que no estuviera bien colocado y no lo ha detectado en el punto de meta por lo que no aparece en las clasificaciones.

¿cómo es posible colocar mal un chip? Que yo sepa existen varias opciones:

1.- Que yo vaya a la velocidad de la luz; de esta forma, el haz del láser de la línea de meta no podría haber leído el chip. Hombre… he mejorado bastante, pero tanto… prepárate Gebre, que en Londres 2012 la medalla de oro es mía.
2.- Que, en lugar de tenerlo en la zapatilla (que es donde lo tenía), o en el brazo (que es donde se lo ponen algunos, aprovechando el brazalete del IPOD), lo ingieras vía oral, nasal o rectal; en cuanto a las dos primeras tienes el problema de que no pasa por la traquea, y en cuanto a la segunda.. va a ser que no; ni el rumor del viento ni el bigote de una gamba.
3.-La más inverosímil de todas: que el chip esté defectuoso. Inverosímil porque implicaría reconocer un error propio y pedir disculpas. Al menos “sienten las molestias”.

Pero vamos a ver, almas de cántaro, ¿Qué estaban haciendo los jueces en el km9, en el estanque del Retiro? A mis 170 ppm yo los escuché decir números (dorsales) y apuntarlos; entiendo que en la meta también habría ¿no? Si el que entró el primero le falla el chip ¿se jode? Entiendo que no… la utilización del chip en las carreras es una aplicación estupenda, toda vez que permite extraer tiempos netos y mitigar el error humano de los jueces. Pero de ser un medio muy útil a convertirlo en un fin en sí mismo hay un abismo ¿no?.

Sinceramente, viendo la celeridad con la que han respondido y la (descuidada) sintaxis empleada, se me han quitado las ganas de correr con estos “organizadores”. No obstante, el año que viene seguro que se me ha olvidado y, como es por una buena causa, me apuntaré igualmente.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Viento del Norte

Este fin de semana se ha dejado notar un ligero viento del norte que anticipa la llegada del invierno y de sus temperaturas gélidas; aunque hablando con propiedad se trata de viento del nordeste, que todo lo que viene de Rusia o es malo o es desangelado. Queda declarado, pues, el fin del veranillo del membrillo.

Nos acercamos al Día de los Santos, y en muchas casas ésa es la fecha para sacar el brasero o poner la calefacción, ya que hasta entonces la influencia esteparia apenas sí se hace notar. El sol ya no calienta como hace un par semanas, sino que incluso se busca para calentar las espaldas expuestas a la intemperie, amortiguando la sensación de frío.

A pesar de que se me escapó apuntarme a la carrera del CSIC, mítica en el calendario madrileño de otoño, salí a correr el domingo por el JC1. Salida larga, 15 kms, en una hora y diez minutos. Había más gente de lo habitual corriendo. Se estaba montando alguna carrera en el parque, porque había algunos tenderetes montados y el aparcamiento estaba algo más lleno. En los alrededores, incluso, había coches aparcados en las rotondas. No sé qué ocurriría, la verdad, porque me da que para ir al IFEMA a ver la Feria “Todo para el Gran Día” (feria del mundo de la boda) no da la cosa.

Esta semana sigo madrugando para correr. El martes, con cinco grados, se podía decir que hacía frío. Troticochineo y para casa. Sin embargo, hoy, a mediodía he salido a hacer series, y la temperatura estaba en torno a 15-30 grados. Por cierto, que por primera vez he hecho cuatro series seguidas por debajo de cuatro minutos; bueno, en realidad se trataba de un fartlek, con tramos rápidos de un kilómetro y de descanso de trescientos metros. A ver su ahora puedo mantenerme por debajo de 04:30 en las sesiones de calidad. El viernes, si hay fuerzas, madrugaré nuevamente. Si alguien se anima, ya sabe.


viernes, 1 de octubre de 2010

Nuestros amigos los carbohidratos

Hoy voy a ponerme un poco Pepito Grillo, a ver si así, de paso, me aplico el cuento conmigo mismo, hablando de qué comer antes y después de ir a correr, en concreto de nuestros amigos los carbohidratos, o hidratos de carbono.

Parto de la base de que se sabe que los carbohidratos son la gasolina que nos mueve a diario, hagamos deporte o no.

Hay tres tipos de hidratos de carbono, en función de cómo los asimila el cuerpo.

Por un lado tenemos los de asimilación rápida, los “pata negra”, que entran directamente a la vena (literalmente). Son, por ejemplo, la glucosa o la fructosa y que son energía en estado puro. Se toman inmediatamente antes, durante o después de hacer deporte. Los que ya tenemos cierta edad y seguíamos a Perico o Induráin veíamos cómo se metían los plátanos doblados en carrera (bromas aparte), precisamente una fruta con alto contenido en fructosa y poco de celulosa (métete un kilo de plátanos y verás cómo te pegas dos ó tres días sin cagar). Hoy en día se ha puesto de moda el uso de geles que en esencia son una mermelada, más alguna mariconada más por la que te soplan algo más de un leuro el botecito que tiene poco más de un sorbo. Si corres por la mañana, desayuna algo de fruta y alguna tostada o barrita de cereales. El café no viene mal, más bien al contrario, por sus propiedades estimulantes.

Por otro lado, los de asimilación media (cereales y derivados: pasta, arroz, pan y cerveza). Éstos son los que tendríamos que tomar un par de horas antes o después de hacer ejercicio y que para su uso requieren de una transformación más o menos rápida. Ya sabéis que los deportistas de élite comen unos días pasta con patatas y otros patatas con pasta, más un filetito o pescadito a la plancha, fuente de proteínas. SI vas a correr por la tarde, tu comida tendría que ser de este estilo.

Finalmente, están los de asimilación lenta (celulosa, es decir, el forraje), que no los asimila el cuerpo, por lo que los elimina, de ahí que sea importante para el momento Special-K. Tiene efecto saciante, por lo que con poco que se coma te llena. Se corresponden principalmente con las verduras, y deberían de tomarse bastante antes o después de hacer deporte para que el cuerpo se tome su tiempo en pasarlo por el estómago, de ahí que los asimile mejor si se comen de noche, junto con algo de proteínas (huevos, carne o pescado).

¿Y cómo se van gastando? Al principio el cuerpo tira de los más sencillos, la glucosa o la fructosa en circulación por la sangre. Mientras éstos se van agotando, empieza a tirar del glucógeno almacenado en músculos y el hígado para, finalmente, tirar de las grasas, que no son más que la transformación del glucógeno que no se ha podido quemar en homenajes anteriores (hay que guardar para tiempos mejores, y se deposita en las cartucheras, tripa… esos kilitos malditos). De ahí que se diga que sólo a partir de un determinado tiempo corriendo se empieza a perder peso: una vez agotado el depósito, tiramos de las reservas. Lo cual es cierto en gran medida, pero no del todo: al principio se quema una mayor proporción de glucosa, una pequeña de glucógeno y otra ínfima de grasas; progresivamente, la primera se reduce hasta casi desaparecer, viéndose incrementadas las otras.

Al final, para adelgazar (o no engordar) sólo hay que hacerle caso al refranero: “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”.
En cuanto a la semana deportiva... llevo dos sesiones de calidad, una a 4:35 y otra a 4:38. A partir de la semana que viene retomaré las series. Bajar de 43:00 en los 10k lo veo bastante asequible.
Por otra parte, este domingo se celebra en Madrid el día de la bici, de 09:00 a 12:00 por los lugares más emblemáticos, y final en el Retiro. Ya sé que no sirve de nada porque el FAraón de los COjones y su equipo se pasan por el mismísimo forro los problemas de la bici, pero con actos institucionales como éste y otros más convincentes y contundentes como la Bicicrítica (último jueves de cada mes, a las 20:00 en Cibeles) el transporte en bici se hará más visible.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Septiembre

El mes del regreso a todo y de los propósitos de enmienda que se olvidan pronto por antonomasia lo voy a cerrar con un récord y un “fracaso”.

En cuanto al primero, por primera vez, he conseguido pasar de 150 kilómetros, si bien es cierto que sólo por 200 metros y que muy probablemente puede haber alguna “mentira de corredor” en cuanto a distancia. Y es que un pulsómetro sin GPS es lo que tiene, que hay que calibrarlo de vez en cuando y mientras tanto tiene hay que contar con un margen de error más o menos tolerable que hay que corregir.

Por lo que respacta al “fracaso” lo entrecomillo porque no es tal, y no tiene importancia alguna. La mochila que me traje del chiringuito pesaba cinco kilos, y hoy sólo pesa algo más de dos. Salvo que tengas sobrepeso y te sometas a una dieta espartana, bajar cinco kilos en un mes es prácticamente imposible, ya que no hay muchas grasas que quemar ni mucho glucógeno que eliminar. Además, qué coño, no me he controlado apenas con la comida (patas de cordero, hamburguesas y pizzas no ayudan precisamente, pero una ensalada de rúcula como que no, que me estoy quitando).

Ahora que empieza el fresquete , seguro que la “Operación Mochila” se acelera inconscientemente. Y es que corriendo con frío (mejor dicho, con corriendo con poco calor), desde el punto de vista metabólico quemamos más calorías que con calor (tirando del glucógeno y de las grasas), sudando menos, por lo que el ejercicio es más eficaz. Cuando hace frío, necesitamos “quemar” más energía para mantener la temperatura corporal; inversamente, con calor el cuerpo suda más para “enfriar” el cuerpo, de ahí que la hidratación sea más importante en verano que el resto del año.

Algunas de las cosas de las que hablaren próximos post serán: operación bikini con abrigo (mucho más efectiva que en primavera/verano) o cómo correr con mucho frío. Por favor, si tenéis alguna sugerencia en la medida de mi (poco o nulo) conocimiento podré escribir de ello. Tened en cuenta que doy para lo que doy, por lo que si tenéis alguna duda de física cuántica, barcos o ropa, éste no es el blog apropiado.

En cuanto a la semana deportiva, en línea con lo previsto: salida larga el sábado tempranito, 14kms, troticochineo el lunes a 05:10 y calidad el miércoles, a 04:40 (04:35 si excluimos el primer kilómetro). Hasta el mes de Noviembre correré por las mañanas, que cada vez son más nocturnas. Las series me las he perdonado; de la semana que viene no pasa, y es que ponerse a 170ppm tan temprano da pereza.

Por cierto, que el enano ya domina por completo la bici, incluso se permite alguna filigrana. Ahora toca una salida globera por el carril bici para darle el carnet de globero y enseñarle al pequeño.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Nocturnidad y alevosía

La nocturnidad y alevosía, dentro de nuestro Ordenamiento Jurídico, suponen un agravante en la comisión de cualquier delito. Por una serie de motivos, durante este fin de mes y el de Octubre, voy a tener que cambiar la hora de entrenamiento, pasándola a primera hora de la mañana o última de la noche, según se mire.

Por ese motivo, si pensáis que correr “tiene delito”, debería serlo aún más grave si se realiza de noche. Además, teniendo en cuenta que la circulación de policías es densa en Canillas (debido principalmente a las dos megacomisarías Municipal y Nacional) el riesgo de ser pillado sube.

A las siete y media es todavía de noche en esta época del año. Empieza a amanecer, pero es de noche. El tráfico ya es denso, y la M-40, en el tramo que veo desde el carril-bici (“de Vallecas a Coslada”) va cargadito, y no de juguetes, precisamente. A esas horas ya hay gente corriendo, mucha menos que en verano. También hay perritos, también menos ¿por qué? ¿también les da pereza salir de noche o se aguantan las ganas de mear hasta que sus dueños deciden despertarse?.

Hoy me he levantado con la mejor de las intenciones para hacer series, pero me parece que todavía no estoy preparado para ponerme a 170ppm tan temprano; mejor troticochinear a 05:20 o algo de calidad a 04:40 si el cansancio semanal no pesa demasiado.

El lunes troticochineé 9 kilómetros a 05:20, y el pulsómetro lo clavé en 130ppm, justo por encima de mi umbral aeróbico. El martes, “calidad”, ocho a una media de 04:29 (importante el paso psicológico que supone el bajar de 04:30, aunque sea por un puto segundo) y 149ppm de media. El sábado, salida larga, casi quince kilómetros a 04:55, con tres tramos progresivos crecientes, desde los 05:10 a los 04:40, a 138ppm. Ésto corrobora el dicho de que “si quieres correr rápido, empieza lento”.

En otro orden de cosas, continúo viniendo a currar en bici, pero ahora vestido de romano, con chaqueta, corbata y todo. LA verdad, queda un poco friki (o friki de cojones, sin paños calientes) si se ve desde fuera, pero cuando tardas la tercera parte que andando te das cuenta de lo que ganas. Eso sí, voy a tener que tunear la bici con unos guardabarros, que no es plan de que por una salpicadura se te joda el traje, y es que una cosa es ir “a la europea” con el traje y otra cosa es ir “a la guarra” con el barro (seamos políticamente correctos por una vez). Con un juego de luces, una bolsa para llevar una mochila para la compra, un timbre y un cuentakilómetros, ya sólo me queda la cestita y tendré la bici de Pancho.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Nasío pa correr-reedición

Hoy en día pensamos que somos jóvenes aún teniendo 35 (por el culo te la hinco), ponernos unos vaqueros los fines de semana, comernos una hamburguesa y bebernos dos litronas viendo al Madrid.Un buen día nos subimos a la báscula y vemos cuatro cifras (100.1). Ante el susto, nos volvemos a subir para comprobar que no llevábamos ningún saco de patatas al hombro, por lo que nos ponemos de perfil, y vemos que parecemos un seis, y, claro, saltan las alarmas.Y, como somos jóvenes, corremos a buscar las J’hayber Perol para lanzarnos cual posesos a correr. Como eres joven y te gusta la música coges el walkman, que tiene la cinta de Modern Talking, y la cambias por la de Rocky 3 que es más apropiada porque “no hay dolor”, con su “Mirada del Tigre” y a correr, con los calcetines blancos con las dos raquetas cruzadas y la cinta en el pelo (si es que te queda, porque no estás calvo, sino que te ha crecido la frente). Como eres joven metes un ritmo bestial desde el principio, hasta que no puedes más… dos minutos después.Después de haber experimentado alguno de estos síntomas hace cuatro años, podría dar algunos consejos para evitar que se repitan ciertos errores.
  • Cómprate unas buenas zapatillas, con una buena amortiguación. Tus rodillas no son las mismas que hace veinte años. Si tienes sobrepeso estarán aún más desgastadas, por lo que tendrás que cuidarlas si no quieres tener alguna lesión. NO le hagas ni puto caso a la página del Decartón, donde te dicen que las Kalenji Pedorro son apropiadas para corredores ocasionales que hacen 15-20 minutos (como tú). Ésas son como Goikoetxea, unas rompe-rodillas. Ve a una tienda especializada donde, en función de tu pisada y peso, tendrás varios modelos a elegir.
  • Calienta antes de salir a correr, y estira después. Con cinco minutos es suficiente; si es preciso recorta tiempo de carrera. Los ejercicios no deben de llevar más de 20-30 segundos, sin repeticiones como hacíamos en el colegio, y no han de dolerte. Si llevas tiempo sin correr, tu masa muscular debe ser la misma que la de La Pantera Rosa; si además tienes sobrepeso el riesgo de lesión muscular es mayor.
  • AL principio, con 2 ó 3 días a la semana es suficiente, y siempre descansando entre sesiones. No subas más de un 10% los kilómetros recorridos en una semana.
  • Si es posible, evita el asfalto y las aceras. A largo plazo te joden las rodillas (sobre todo las aceras); intenta ir a un parque o senda con caminos de tierra.
  • Cómprate un pulsómetro, que no tiene que ser necesariamente de última generación. Con un mínimo de programación y constancia podrás moverte en un rango de pulsaciones adecuado, siendo secundario la velocidad. En cuanto a las funciones, los hay a patadas. Lo básico es que te mida las pulsaciones y el ritmo/velocidad; para ello, en torno a 150/180 euros tienes de Polar, Suunto. A partir de ahí, lo que quieras: con GPS integrado, altímetro, temperatura, humedad… y a las anteriores hay que añadir Garmin. Geonaute, del Decartón, es una opción más económica.
  • El MP3 puede ser un gran aliado, ya que la música te ayuda a marcar el ritmo inconscientemente; además, de paso, si las canciones son piratas no contribuyes a enriquecer a los vampiros de la SGAE. Personalmente no lo utilizo, porque no aguanto los auriculares cuando empiezo a sudar.
  • Si no eres capaz de mantener un ritmo constante, pásate a la cinta. Aunque correr en cinta sea un coñazo, cuando empiezas es una opción muy buena, porque aprendes a mantener un ritmo constante, y a encontrar tu ritmo de carrera. Además, te puede quitar la pereza de correr con frío, calor, lluvia a viento; con el tiempo te pasará lo contrario, que llueve, hace frío o calor cuando corres (gracias por la frase, Fernando), que al principio echa para atrás.
  • La ropa tiene que ser transpirable, sobre todo en verano. Y en invierno hay que llevar la ropa justa para no pasar frío, mejor varias capas que una prenda gorda. Recuerda que si no tienes frío cuando sales de casa es que vas demasiado abrigado, y a los cinco minutos de correr te sobrará la mitad ¿y que haces con la ropa, campeón?.
  • No por sudar mucho vas a adelgazar más rápido. Existe un falso mito muy extendido consistente en que corriendo con un impermeable se adelgaza. Falso. Lo que sucede es que sudas como un cerdo inútilmente, deshidratándote rápidamente. Con el sudor, de paso, pierdes sales minerales, que tu cuerpo pide recuperar, con lo que al final estás peor que al principio.
  • Hidrátate, sobre todo si hace calor, antes, durante y después. La mejor bebida isotónica es la cerveza, sí, la cerveza. Te proporciona de forma natural hidratos de carbono y minerales, justo lo que pierdes, mientras que las bebidas isotónicas lo tienen añadido. Lo que engorda es el paquete de papas fritas que te jalas.
  • No salgas en ayunas a correr, error típico de los que madrugan para correr, veteranos y noveles. Te puede dar una hipoglucemia y bajarte la tensión. Lo malo no es que te baje la tensión, sino la hostia que te metes, ya que te caes en seco y normalmente no hay mucha gente paseando a las ocho de la mañana (y los que hay tienen prisa). Si quieres correr por la mañana come antes alguna tostada y fruta, nunca lácteos, pues su digestión es más pesada.
  • No tengas vergüenza por ir más lento o correr poco. Cada uno tenemos nuestro ritmo, y aspiramos a una marca distinta. Seguro que las pasas igual de putas corriendo tus dos primeros kilómetros a seis minutos que Gebreselassie con su maratón en dos horas peladas.
  • Pásalo bien y no te obsesiones. Correr no debe dejar de ser una afición más, de la que hay que disfrutar. Con paciencia y algo de rigor los logros (resistencia, ritmos, velocidad, pérdida de peso…) llegarán.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

"¡No, si ya lo decía yo...!"

Seguramente exista un grupo en feisbuc con este nombre, pero para contrastarlo tendría que registrarme primero y ponerme a buscar (pienso que debo ser uno de los últimos que aún no ha creado un perfil, a pesar de las reiteradas invitaciones recibidas, tanto selectivas como masivas).

El caso es que acabo de leer esta noticia,

http://www.elconfidencial.com/salud/consumo-moderado-cerveza-modifica-20100915.html

que vendría a huevo para el grupo en cuestión. Así que se puede beber hasta dos latas de cervezas diarias sin engordar, y encima está llena de hidratos de carbono ¡¡¡bien!!! si un día estoy tomando medicamentos incompatibles con el consumo de cerveza ¿puedo tomarme cuatro al día siguiente? Me da que no. Por cierto, ¿alguien sabe cómo coño se puede transformar el link largo en otro más corto, “tuneado”? seguro que es fácil, pero el menda no es capaz.

Así que hoy, casualmente Miércoles de Champions, me voy a tomar dos cervezones de los que no engordan. Además, mi hijo mayor ha tenido una “idea buenísima”: cenar una hamburguesa viendo el partido. Teniendo en cuenta que tiene cinco años, no está nada mal, más que nada de cara a futuro y del reencuentro con el triunfo del Madrid.
En cuanto a la semana deportiva, a pesar del calor, he conseguido sacar dos días, uno que he hecho “calidad”, que es como se denomina a una carrera en el límite del umbral anaeróbico (vamos, lo que es “meterle caña”), completando nueve kilómetros a una media de 04:35 (media de 148ppm) y otro de troticochineo mariconetti, éste a 05:20, ocho kilómetros (media de 133ppm). Si puedo haré unas series, a ver si es posible poder bajar de 04:05.

martes, 20 de abril de 2010

Nasío pa correr

Hoy en día pensamos que somos jóvenes aún teniendo 35 (por el culo te la hinco), ponernos unos vaqueros los fines de semana, comernos una hamburguesa y bebernos dos litronas viendo al Madrid.

Un buen día nos subimos a la báscula y vemos cuatro cifras (100.1). Ante el susto, nos volvemos a subir para comprobar que no llevábamos ningún saco de patatas al hombro, por lo que nos ponemos de perfil, y vemos que parecemos un seis, y, claro, saltan las alarmas.

Y, como somos jóvenes, corremos a buscar las J’hayber Perol para lanzarnos cual posesos a correr. Como eres joven y te gusta la música coges el walkman, que tiene la cinta de Modern Talking, y la cambias por la de Rocky 3 que es más apropiada porque “no hay dolor”, con su “Mirada del Tigre” y a correr, con los calcetines blancos con las dos raquetas cruzadas y la cinta en el pelo (si es que te queda, porque no estás calvo, sino que te ha crecido la frente). Como eres joven metes un ritmo bestial desde el principio, hasta que no puedes más… dos minutos después.

Después de haber experimentado alguno de estos síntomas hace cuatro años, podría dar algunos consejos para evitar que se repitan ciertos errores.

Cómprate unas buenas zapatillas, con una buena amortiguación. Tus rodillas no son las mismas que hace veinte años. Si tienes sobrepeso estarán aún más desgastadas, por lo que tendrás que cuidarlas si no quieres tener alguna lesión. NO le hagas ni puto caso a la página del Decartón, donde te dicen que las Kalenji Pedorro son apropiadas para corredores ocasionales que hacen 15-20 minutos (como tú). Ésas son como Goikoetxea, unas rompe-rodillas. Ve a una tienda especializada donde, en función de tu pisada y peso, tendrás varios modelos a elegir.

Calienta antes de salir a correr, y estira después. Con cinco minutos es suficiente; si es preciso recorta tiempo de carrera. Los ejercicios no deben de llevar más de 20-30 segundos, sin repeticiones como hacíamos en el colegio, y no han de dolerte. Si llevas tiempo sin correr, tu masa muscular debe ser la misma que la de La Pantera Rosa; si además tienes sobrepeso el riesgo de lesión muscular es mayor.

AL principio, con 2 ó 3 días a la semana es suficiente, y siempre descansando entre sesiones. No subas más de un 10% los kilómetros recorridos en una semana.

Si es posible, evita el asfalto y las aceras. A largo plazo te joden las rodillas (sobre todo las aceras); intenta ir a un parque o senda con caminos de tierra.

Cómprate un pulsómetro, que no tiene que ser necesariamente de última generación. Con un mínimo de programación y constancia podrás moverte en un rango de pulsaciones adecuado, siendo secundario la velocidad. En cuanto a las funciones, los hay a patadas. Lo básico es que te mida las pulsaciones y el ritmo/velocidad; para ello, en torno a 150/180 euros tienes de Polar, Suunto. A partir de ahí, lo que quieras: con GPS integrado, altímetro, temperatura, humedad… y a las anteriores hay que añadir Garmin. Geonaute, del Decartón, es una opción más económica.

El MP3 puede ser un gran aliado, ya que la música te ayuda a marcar el ritmo inconscientemente; además, de paso, si las canciones son piratas no contribuyes a enriquecer a los vampiros de la SGAE. Personalmente no lo utilizo, porque no aguanto los auriculares cuando empiezo a sudar.

Si no eres capaz de mantener un ritmo constante, pásate a la cinta. Aunque correr en cinta sea un coñazo, cuando empiezas es una opción muy buena, porque aprendes a mantener un ritmo constante, y a encontrar tu ritmo de carrera. Además, te puede quitar la pereza de correr con frío, calor, lluvia a viento; con el tiempo te pasará lo contrario, que llueve, hace frío o calor cuando corres (gracias por la frase, Fernando), que al principio echa para atrás.

La ropa tiene que ser transpirable, sobre todo en verano. Y en invierno hay que llevar la ropa justa para no pasar frío, mejor varias capas que una prenda gorda. Recuerda que si no tienes frío cuando sales de casa es que vas demasiado abrigado, y a los cinco minutos de correr te sobrará la mitad ¿y que haces con la ropa, campeón?.

No por sudar mucho vas a adelgazar más rápido. Existe un falso mito muy extendido consistente en que corriendo con un impermeable se adelgaza. Falso. Lo que sucede es que sudas como un cerdo inútilmente, deshidratándote rápidamente. Con el sudor, de paso, pierdes sales minerales, que tu cuerpo pide recuperar, con lo que al final estás peor que al principio.

Hidrátate, sobre todo si hace calor, antes, durante y después. La mejor bebida isotónica es la cerveza, sí, la cerveza. Te proporciona de forma natural hidratos de carbono y minerales, justo lo que pierdes, mientras que las bebidas isotónicas lo tienen añadido. Lo que engorda es el paquete de papas fritas que te jalas.

No salgas en ayunas a correr, error típico de los que madrugan para correr, veteranos y noveles. Te puede dar una hipoglucemia y bajarte la tensión. Lo malo no es que te baje la tensión, sino la hostia que te metes, ya que te caes en seco y normalmente no hay mucha gente paseando a las ocho de la mañana (y los que hay tienen prisa). Si quieres correr por la mañana come antes alguna tostada y fruta, nunca lácteos, pues su digestión es más pesada.

No tengas vergüenza por ir más lento o correr poco. Cada uno tenemos nuestro ritmo, y aspiramos a una marca distinta. Seguro que las pasas igual de putas corriendo tus dos primeros kilómetros a seis minutos que Gebreselassie con su maratón en dos horas peladas.

Pásalo bien y no te obsesiones. Correr no debe dejar de ser una afición más, de la que hay que disfrutar. Con paciencia y algo de rigor los logros (resistencia, ritmos, velocidad, pérdida de peso…) llegarán.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Corriendo en la playa

Una de las ventajas/consecuencias de correr en la Gran Ciudad, con su contaminación, estrés, altura y cuestas, es que cuando sales de ella y tienes tiempo para correr tranquilamente tus marcas normalmente son mejores, bien porque hay menos altura, menos cuestas, menos contaminación o, simplemente, menos estrés, con lo que tu rendimiento es notoriamente mejor. El pasado fin de semana, aprovechando el puente de San José, nos fuimos de visita familiar a Asturias (Gijón), con el consabido atasco tanto a la salida como a la vuelta (menor de lo esperado).

El sábado, a mediodía, tuve tiempo de hacer la tirada larga (15 kilómetros), para lo cual me fui al Muro (Paseo Marítimo), un paseo pavimentado de algo más de tres kilómetros sin apenas desniveles, a pesar de que la acera sea el archienemigo de las rodillas, pero bueno, una vez de vez en cuando no pasa nada, y el poder correr en un sitio plano con tres kilómetros de recorrido y la brisa marina compensan con creces las posibles molestias puntuales. Además, es mucho más entretenido que darle vueltas a un parque con la posibilidad de rallarse dando vueltas.

Como inconvenientes, los normales: con tanta gente paseando hay que prever los movimientos de la masa y, últimamente, de las bicicletas. Por cierto, y hablando de bicis, cualquier día alguno que vaya despistado va a provocar un accidente con tanto niño que hay correteando; está bien que queramos ir en bici a pasear, pero hay que tener cuenta que una bici es un vehículo, y que como tal debe ir por las zonas habilitadas (es decir, la calzada o el carril bici, a pesar de que lo invadan continuamente los peatones…no seamos igual de inconscientes); todo lo más pienso que podrían circular excepcionalmente por las aceras si no hay mucha gente y si se trata de un tramo no muy largo. Además de correr, cuando puedo, salgo en bici, y trato de limitar al máximo el paso por jardines y zonas peatonales; aparte de la hostia que te puedes meter, tienes una responsabilidad civil idéntica a la de circular en coche.

Otras zonas en las que he corrido son el “kilometrín” (bueno para las series hasta 400 metros, por tener dos rectas de casi 500 metros, y dos giros de 180 muy pronunciadas, además de ser totalmente plano y tener el firme de tierra; desaconsejable para tiradas y series largas), el Parque de Isabel la Católica (totalmente desaconsejable: pequeño, mucha curva y algunos caminos adoquinados), el Parque Fluvial (firme de tierra, bueno para series largas y no tanto para tiradas de más de 10-12 kms) y el Parque Inglés, del que no tengo una opinión definitiva por ser una asignatura pendiente.

En cuanto a las marcas, ligeramente por debajo de 4:40; a este paso el objetivo personal de 1h 40’ en alguna de las medias de Abril se antoja como asequible, echándole huevos, que no hay marca sin dolor ni hortera sin transistor.

martes, 16 de marzo de 2010

¿La primavera ha venido?

Hoy, 15 de Marzo, he salido a correr a mediodía, mi hora habitual y la de muchos runners de oficina, que han encontrado en esta franja horaria tan “inútil” el momento de evasión y entrenamiento habitual.

Después de un duro invierno (la semana pasada nevó en Madrid, aunque fue tan temprano que pocos se dieron cuenta), parece que la primavera empieza a hacer acto de presencia, a ver si nos dura lo suficiente como para disfrutarla.

Si ya de por sí es agradable salir a correr, con buen tiempo aún lo es más (bueno, eso y tomarse unas cañitas bien tiradas con una de bravas en cualquier terracita), por lo que hoy he disfrutado como un enano. Además, en los parques en los que corro hay muchos pinos, cerezos, romero que llenan con un olor muy agradable el ambiente, si no eres alérgico, porque si lo eres te espera una buena primavera.

Vamos, que por un momento te olvidas por completo que a apenas 50 metros tienes una de las carreteras con más tráfico de España (la M40). Aunque, todo hay que decirlo, tampoco se nota apenas normalmente. Digo yo que la gran cantidad de parques (Juan Carlos I, el proyectado Parque Forestal de Valdebebas, la franja que acompaña al carril bici, y otros parques “menores” como Silvano/Los Llanos, Villarrosa, etc). No es que uno emule a Heidi y Pedro corriendo por los Alpes (se admiten todo tipo de chistes soeces), pero que duda cabe que te ayuda a evadirte de la rutina y te evoca muchos recuerdos de la infancia.

Volviendo a lo estrictamente deportivo, mi próximo objetivo son dos medias maratones, en Madrid (la MMM y el MAPOMA). La experiencia del año pasado fue muy buena, y este año espero bajar de 1h 40’. La preparación no está siendo muy intensiva, pero viendo que estoy entrenando a 4’30 (media de 10kms) sin forzar mucho, una mejor colocación en la salida y que el efecto dorsal sí que es importante, espero cumplir sin problemas. A buscar al tío del globo y marcarle como a Messi, y tratar de desmarcarse en torno al kilómetro 10/11, cuando empiece el tramo rápido (con excepción de los 2 últimos).