jueves, 18 de noviembre de 2010

Rompiendo barreras

Llevo un par de semanas ó tres en las que los rodajes y sesiones de calidad me están saliendo mejor de lo habitual, sin haberlo planificado y,lo que es mejor, sin que los condicionantes de pulsaciones por minuto se eleven.

Por ejemplo, los rodajes largos, troticochineo puro y duro durante una hora/hora y cuarto, los estoy haciendo a 4:45/4:50, con unas ppm de 137-138, el 75% de mi frecuencia cardiaca máxima. Las sesiones de “calidad”, 40-45 minutos, caña controlada, me salen ligeramente por debajo de 4:30, y las ppm se sitúan en torno a 150, es decir, el 85% de dicha FC. En cuanto a las series (de mil metros), la media está en 3:59, y las ppm, lógicamente, se van hasta los 160-165ppm, lo lógico.
Estas mejoras, en mi caso, curiosamente, se producen justo a continuación de alguna carrera, en las que, hasta ahora, las marcas han sido mejor de lo previsto, presumiblemente por subestimar el efecto dorsal (o manada, según el grado de frikismo del que lo describa). Al correr, cada vez que se rompe una barrera temporal, otra mental cae. Por ejemplo, hace un par de años me parecía utópico bajar de 04:30 en los 10.000, y ya el año pasado bajé a 04:24, y éste a 04:14. El grado de esfuerzo es similar, pero algo cambia en la azotea como para que algo que veías antes como límite inferior se convierta en el superior en el siguiente intento.

Tampoco es que haya corrido muchas carreras (cinco en total, tres medias y dos 10.000); me da pereza perder una mañana para correr un ratito y encima pagando, pero justo a continuación de todas y cada una de ellas noto una mejora de unos cinco segundos en entrenamientos.

Por supuesto que de estas observaciones no hay que sacar conclusión alguna; llevado al absurdo implicaría afirmar que, por ejemplo, corriendo 12 carreras más podría llegar a la mínima para Londres 2012, y para absurdo ya tenemos a los tertulianos de nuestras queridas televisiones. ¿La próxima carrera? Ni idea, supongo que algo antes de la primavera. Si conocéis alguna San Silvestre o similar en Gijón o en Córdoba comentádmelo, por favor.

En cuanto a la semana deportiva, esto se traslada a una salida larga de quince kilómetros a 4:50 con 137ppm, otra de “calidad”, 9 kms A 4:29 y otra de 9 kms a 4:40, con viento y suelo mojado, que en un parque hace que vayas más lento. Con nueve grados a mediodía, y a pesar del sol, definitivamente la manga corta la olvido hasta verano, y las mallitas no me las quito en una buena temporada. Fun, fun, fun, se acerca la navidad… Para los amigos del metrosexualismo, deciros que una crema hidratante en invierno es muy útil; no te deja la cara como a la Belén Esteban en un nuevo episodio de “no sin mi Andreíta”.

martes, 16 de noviembre de 2010

Hat-trick (no da) soluciones deportivas

Mi MMP que realicé la semana pasada no ha tenido registro oficial porque los encargados de certificarla oficialmente no han sido capaces de constatarla. Tampoco es que pueda hacerle sombra a etíopes, eritreos o tanzanos, pero, coño, mi marca es mi marca.En casi todas las carreras del siglo XXI los corredores se tienen que atar a la zapatilla un chip que, una vez que pasa por un arco detector, valida el tiempo de paso. Normalmente hay más de un arco a lo largo de la carrera, con objeto tanto de verificar que los corredores realizan el recorrido completo como ofrecer información de tiempos de paso intermedios.

Después de cuatro días, dos mensajes de correo electrónico y una llamada, se dignaron en contestarme (supongo que para cumplir con los requerimientos de alguna certificación ISO o similar, por no dejar incidencias sin contestar… otra cosa es que la contestación sea eso y no una constatación, como así fue). Veamos la respuesta:

Hemos comprobado las clasificaciones y nos aparece una incidencia con tu chip

Bien, machotes, por eso os escribí (y llamé), porque había una “incidencia” ya que no aparecía en las clasificaciones.

es posible que no estuviera bien colocado y no lo ha detectado en el punto de meta por lo que no aparece en las clasificaciones.

¿cómo es posible colocar mal un chip? Que yo sepa existen varias opciones:

1.- Que yo vaya a la velocidad de la luz; de esta forma, el haz del láser de la línea de meta no podría haber leído el chip. Hombre… he mejorado bastante, pero tanto… prepárate Gebre, que en Londres 2012 la medalla de oro es mía.
2.- Que, en lugar de tenerlo en la zapatilla (que es donde lo tenía), o en el brazo (que es donde se lo ponen algunos, aprovechando el brazalete del IPOD), lo ingieras vía oral, nasal o rectal; en cuanto a las dos primeras tienes el problema de que no pasa por la traquea, y en cuanto a la segunda.. va a ser que no; ni el rumor del viento ni el bigote de una gamba.
3.-La más inverosímil de todas: que el chip esté defectuoso. Inverosímil porque implicaría reconocer un error propio y pedir disculpas. Al menos “sienten las molestias”.

Pero vamos a ver, almas de cántaro, ¿Qué estaban haciendo los jueces en el km9, en el estanque del Retiro? A mis 170 ppm yo los escuché decir números (dorsales) y apuntarlos; entiendo que en la meta también habría ¿no? Si el que entró el primero le falla el chip ¿se jode? Entiendo que no… la utilización del chip en las carreras es una aplicación estupenda, toda vez que permite extraer tiempos netos y mitigar el error humano de los jueces. Pero de ser un medio muy útil a convertirlo en un fin en sí mismo hay un abismo ¿no?.

Sinceramente, viendo la celeridad con la que han respondido y la (descuidada) sintaxis empleada, se me han quitado las ganas de correr con estos “organizadores”. No obstante, el año que viene seguro que se me ha olvidado y, como es por una buena causa, me apuntaré igualmente.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Nuevo récord 10.000

Impresionante la Carrera BBVA del domingo. Mañana perfecta para correr: fresca, con sol, sin viento. El recorrido también idóneo, desde Castellana hasta el Retiro, pasando (poco) por Chamberí y el Barrio de Salamanca, bordeando el Retiro y circuito dentro del mismo, entrando por la Puerta del Ángel y pasando por el estanque para terminar en el Paseo de Coches. Si, además, la finalidad es solidaria, mejor todavía.

La Carrera, homologada por la RFEA, tenía un perfil descendente en su mayor parte, salvo algún repecho en Velázquez y Juan Bravo, más el zarpazo final de Alfonso XII y entrada al Retiro.

A pesar de llegar algo justo de tiempo, y una vez recogido el chip, visita al ropero y meada de última hora, me pude colocar en una buena posición, justo en el cajón de los 40:00. A pesar de los embotellamientos de la salida, el primer kilómetro lo hice en 04:04, más rápido de lo que esperaba, por lo que bajé un poco el ritmo, hasta moverme en una media de 04:15 durante los cinco kilómetros siguientes. Paso el 5 km en 21:00 clavados, por lo que me quedan 22 minutos para hacer el otro cinco mil. El sexto y el séptimo, aún metiendo caña, empiezo a reservarme, 4:15 de media: las pulsaciones se van hasta 165-170 ppm, y eso que aún no he subido nada. En el octavo, en plena cuesta de Alfonso XII y entrada al Retiro por la Puerta del Ángel, la asadura se me pone en la garganta y me voy hasta 175 ppm, bajando un poco el ritmo, hasta 04:24 cuando había previsto 04:40/04:45. Llegados a este punto, empiezo a observar que empiezo a adelantar a muchos corredores; nadie me adelanta, por lo que parece que la dosificación ha sido la correcta. Una vez en la Plaza del Ángel Caído, los ritmos se recuperan, haciendo los dos últimos kilómetros en 04:09, permitiéndome el lujo incluso de esprintar los últimos 500 metros. Tiempo total de 42:15!!!
¿Es mucho, es poco? Bueno, vamos a analizarlo en relación al resto de corredores. La posición final, en torno al 325 de 7243, supone estar en un percentil 96; speaking in silver: el 96% de los que terminaron lo hicieron con un tiempo superior al mío. Aunque, para ser más purista, habría que ponerlo en relación a mi categoría, Veterano A Masculino (sí, como el Brandy Veterano, ese grupo de edad de 36 a 45 –por el culo te la hinco-): 141 de 2248, en cuyo caso no cambia mucho, percentil 95.

¿Hay margen de mejora? En términos absolutos, sí (un minuto, dos minutos, quizás tres), pero en términos relativos, pocos (al menos estadísticamente significativos). Es decir, trabajo específico: series (largas y especialmente cortas, de 400 metros), y progresivos controlados.

Viendo los tiempos de otros corredores, pienso que el próximo objetivo sería bajar de 41:00, acercándome a la frontera de los 40:00. Está claro que los 42:00 están ahí. El ganador entró en algo más de 32:00 (por lo general está en torno a 30:00), por lo que se puede concluir que, a pesar del perfil aparente, no es una carrera precisamente rápida. Siendo un poco más sistemático con las series y con los ritmos controlados es más que probable que en primavera lo consiga.
El único pero, el organizador, hat trick eventos (chapuzas) deportivos, al que le dedicaré el próximo post, ya que hasta ahora ni ha publicado mi tiempo ni creo que lo vayan a hacer. Después de cuatro días dicen que tenía mal colocado el chip. Si alguno sabéis cómo es posible tener mal colocado un chip en una carrera (salvo tenerlo dentro del cuerpo), que me ilustre.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Correr en Otoño

Otoño es una época perfecta para correr. Después del verano, las temperaturas más bajas, el ambiente más fresco y, porqué no, cierto “monillo” por la menor actividad del verano hacen que se tome con ganas el ejercicio. Esto hace que cada fin de semana haya multitud de carreras, casi todas ellas con gran éxito de participación.

De hecho, la “temporada oficial” empieza en Septiembre, como la Liga, teniendo dos picos en torno a Noviembre y Marzo/Abril, con un valle de mediados de Diciembre a mediados de Enero.

Aprovechando esta climatología, se puede meter caña, por lo que es buena época para sesiones de calidad (carrera sostenida larga, en el entorno del umbral anaeróbico) y series (ya que no te enfrías durante los momentos de “descanso”). Además, las salidas largas se aprovechan al máximo, ya que no hace tanto calor como para deshidratarse ni tanto frío como para tener que llevar multitud de capas que lo que hacen es mitigar (pero no anular) las condiciones exteriores.

También es una buena época para empezar o volver a correr. Todavía están presentes los “excesos” del verano pululando en el lomo o la cintura, con lo que junto con la estupidez humana de iniciar cambios al inicio de año, de primavera o vuelta de vacaciones (¿será que nos afecta el cambio estacional?¿no éramos seres racionales, de los que toman las raciones en los bares?), tenemos el cóctel perfecto para cambiar de hábitos.

La mayoría de los corredores tratamos de correr en un parque, por aquello de respirar aire menos contaminado y porque por lo general el firme es de tierra, que como sabéis castiga menos las rodillas. Con la luz tan clara de estos días, y saliendo de tres a cuatro veces a las semanas, a nada que seas mínimamente observador te vas dando cuenta de cómo las hojas de los árboles van cambiando de color prácticamente de un día para otro; del verde al amarillo, naranja y marrón. Todavía aguantan en el árbol, pero un día con viento hace que al día siguiente desaparezcan. Y tú, como los jubiletas que siguen las evoluciones de las obras públicas, lo contemplas a diario. Con las incipientes heladas mañaneras los aromas se acentúan a mediodía, con las temperaturas que aún suben hasta 20 grados.

En cuanto a mi reciente semana deportiva, se reduce a tres de salidas, una larga de quince kilómetros a 4:45, con 138 ppm y a nivel del mar (muy bien, es lo que tiene vivir en la Meseta, que co el entrenamiento en altura se mejora enormemente cuando salimos), y dos de calidad, la primera a 4:40 y la segunda a 4:35, ya con las PPM ligeramente por encima de 150.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Amanece tan pronto...

El cambio horario del fin de semana ha posibilitado que nuevamente salga a correr con luz por las mañanas, aunque no sé cuánto duraré por una cuestión térmica. Esta semana las temperaturas han subido, y eso hace que sea agradable salir a correr, a pesar del madrugón, con unos 10º a esas horas tan entrañables.

Este fin de semana tengo carrera, un 10.000 que espero realizar en torno a 43:00, frontera de la que no espero bajar (hay que ser realista), pero a la que sí me acercaré. Quién sabe; si me encuentro bien, me toca un buen sitio en la salida y no se ponen muchos gilipollas en el cajón que no le corresponde es asequible. En casi todas las carreras, en la salida hay “cajones” por tiempos previstos, es decir, se pretende agrupar a los corredores que aspiran a un determinado tiempo para que no entorpezcan a los que aspiran a un tiempo mejor y para que vayan (más o menos) con gente de su nivel, posibilitando con ello que la marca sea mejor. Pero no, hay gente que ve esos numeritos y se piensa que es la parada del autobús o la edad de la vecina del quinto, y ahí que se ponen.

El perfil de la Carrera es, en general, descendente, desde Castellana hasta el Retiro, teniendo en torno a 1,5 km de subida al final por aquello de que el desnivel no ha de ser muy amplio para poder homologar la prueba. La verdad, no tengo muchas referencias competitivas recientes, porque desde Abril (MAPOMA, MMM) no he participado en ninguna carrera.

En estas carreras, la verdad, tu tiempo depende en gran medida de cómo te coloques en la salida y de tu estrategia de carrera. Dando por hecho que has tenido una preparación acorde a tus posibilidades (que puedas correr un sub40, sub50 es indiferente), el plus de mejora te va a venir por estos dos factores.

En cuanto a la colocación, si llegas tarde a la línea de salida te vas a encontrar con mucha gente delante, a muchos de los cuales tendrás que adelantar en cuanto puedas, perdiendo bastante tiempo en estas maniobras hasta que la carrera se abre, normalmente hacia el primer kilómetro. Por ejemplo, si vas a bajar de 45:00 y el primer minuto lo haces en 05:30, te queda bajar un minuto en los nueve kilómetros siguientes, lo cual es posible, pero te obliga a meter más caña que si iniciaras un ritmo determinado y lo incrementases poco a poco. Si te quieres evitar este problema no te queda más remedio que madrugar.

En cuanto a la segunda sí que depende de uno mismo y del autoconocimiento de los límites de cada uno; de nada sirve ponerte a correr como un loco a la salida siguiendo un ritmo de otros corredores que no vas a poder mantener durante diez kilómetros. Mejor dejarlos marchar y buscar al tío del globo o a algunos cuyo ritmo sea parecido al que tú aspiras o incluso menor, por aquello de superarte. Diez kilómetros se pueden convertir en una ultramaratón si ves que a los dos kilómetros estás reventado. Además, al final lo más probable es que te dé por apretar, más que nada porque casi todo el mundo lo hace, y por orgullo te dejas llevar, y para eso no hay que llegar fundido. Cuidado con acelerar demasiado pronto; mil metros son muchos si corres a toda hostia, y más si te encuentras una cuesta arriba, en cuyo caso pensarás que estás en pleno Tourmalet. Aprieta, pero poco a poco, de tal forma que puedas mantener el ritmo fuerte y que los últimos 300/400 metros puedas (ahora sí) esprintar.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Juegos de niños (y niñas); leyes de adultontos (y adultontas)

Segunda vez consecutiva que me salgo de la temática habitual del blog.

Acabo de leer una noticia que, una vez más, valida la frase mítica de Einstein: “sólo hay dos cosas absolutas: el infinito y la estupidez humana”. Pues bien, dado que la primera no hay que demostrarla día a día, para la segunda no hace falta nada más que irse a nuestro Congreso. Allí, nuestros próceres, ésos/ésas de Visa Oro para gastos sin justificar a cargo de todos nosotros (incluidos jubilados sableados por el último Pensionazo), han decidido que, como la crisis no tiene remedio, mejor dedicarse a otra cosa que sí pueden solucionar. ¿La Alianza de Civilizaciones? No, ya está pasada de moda. ¿La Economía Sostenible? No, que todavía no hemos sido capaces de definirla y se nos vería el plumero. Hoy le toca el turno a… tachán… los juegos de los niños en el patio del colegio, que, al parecer, no son políticamente correctos. Sí señor. Por favor, leed esto…

http://www.elconfidencial.com/sociedad/congreso-medidas-evitar-juegos-sexistas-colegio-20101027-70989.html

Sinceramente, pienso que se han puesto a hablar de ésto en un receso de la tramitación de la Ley Antitabaco, donde han aprovechado para fumarse toda la producción de hachís de la vertiente sur del Rif. Lo kafkiano no es que se proponga (que también), sino que llegue a debatirse. ¿Van a controlar a qué juegan niños de cuatro años? Si no quieren jugar a lo que la “policía política” les diga lo que es políticamente correcto ¿me van a multar? “Oiga, que hemos visto a su hijo jugar con un cubo y una pala, y como ese juego reproduce el rol masculino de Ingeniero de Caminos le vamos a poner una multa del copón” ¿Vamos a llegar a eso? Si, jugando al fútbol, un niño, en una carga legal, empuja a una niña ¿lo empapelarán aplicándole la Ley de Violencia de Género y le pondrán la pulsera GPS ésa?. Si una niña se quiere disfrazar de princesa ¿la llevamos al psicólogo y la disfrazamos de torero para quitarle el trauma sumiso que sin duda tiene?.

Me da que tienen demasiado tiempo libre en el ¿trabajo?, a pesar de los cinco meses de vacaciones que tienen y jornada laboral de martes a jueves (a mediodía, por supuesto, se cierra la sesión).

Desde luego, hay que ser gilipollas. Aunque, sinceramente, viendo que al frente del Cuerpo Diplomático hay una persona cuyo único mérito ha sido perder unas primarias a la candidatura de una alcaldía (siguiendo órdenes del jefe, ¡señor, sí, señor!) y que ha suspendido más de una vez las duras pruebas de acceso al mismo, iguales para todos (y todas) se puede entender las ocurrencias de quienes nos gobiernan y nos pretenden gobernar, que ahí están todos en el ajo. Veteranos y noveles.

martes, 26 de octubre de 2010

No al canon

Hoy me voy a salir un poco de la temática habitual del blog, para mostrar mi satisfacción por lo que parece va a ser el final de un atraco a mano armada por parte de la SGAE y demás entidades gestoras de derechos de autor (Agedi, Aie, Cedro, Egeda, Dama y Aisge) que, incomprensiblemente no reciben tantos palos como la entidad presidida por el “artista” de Teddy Bautista.

Después de seis años, seis, y debido a la sentencia del Tribunal Supremo de la Unión Europea con sede en Luxemburgo se declara ilegal el derecho de pernada digital (perdón, el canon, no sé qué imagen me habrá venido a la cabeza). Seis años en que todos hemos sido considerados no ya presuntos culpables, sino culpables a secas por comprar DVDs, CDs, MP3, discos duros multimedia y demás dispositivos. Seis años en los que nos han multado tantas veces como compras hayamos realizado. Normal, nos compramos un disco duro multimedia de 1,5 terabytes para piratear la última película de la ministra González-Sinve(rgüenza), metiéndonos el sablazo por si acaso. El botín, cómo no, se lo reparten entre cuatro amigos y lo dedican a negocios poco confesables y a promocionar la cultura comprando palacetes por todo el mundo, intermediarios de por medio. Como James Cameron no está afiliado a la SGAE no ve un duro por el pirateo de Avatar ¡se siente!.

Reconozco que he pirateado, pirateo y piratearé. Perdón, he "compartido de forma privada sin ánimo de lucro", que si entre los pocos lectores que tengo hay un antiguo "artista" que quiere vivir como un rentista me fusila. Pasado, presente y futuro. Pirateaba primero con dos radiocasetes (callados como putas mientras sonaban canciones como “The Final Countdown” o “True Blue”), luego con la doble pletina, CD a cinta, CD/DVD y mp3, avi, wma o lo que sea. El punto de máxima aceleración se produjo con la aplicación de este canon, como a la mayoría de los que piratean: si, como en Minority Report, nos castigan por lo que vamos a hacer…hagámoslo, no seamos gilipollas.

Pero también hago fotos, muchas, unas 3.000 al año, con un tamaño medio de 4 mrgas fotos más vídeos. El tamaño total no es mucho, pero, tengo la manía de guardar al menos dos copias de cada fichero en dos discos duros distintos, por eso de que se pueda joder el disco duro y te quedas sin esos recuerdos tan presentes que son las fotos. Así que, aparte de la memoria de la cámara he tenido que pagarle dos cubatas en copa balón a los parásitos de la SGAE (doce euros por disco duro).

Desafortunadamente, el Tribunal sólo reconoce ilegal el cobro a empresas e Instituciones por cuya actividad no se presuponga que se vayan a vulnerar los derechos “de autor” ¿sabíais que el Ministerio de Justicia es la Institución que más sufre este sablazo por la obligatoriedad de grabar todos los juicios que se celebran en España?. Y aquí está el problema: los propietarios de yates de Miami, que tienen su corazón partío, ya están diciendo que si éste se elimina “no quedará más remedio que subírselo a los particulares”
ver http://www.eleconomista.es/cultura/noticias/2543092/10/10/La-SGAE-pierde-el-60-del-canon-digital.html. Con un par. Aunque, conociendo la picaresca española ya sabemos lo que van a hacer muchos para no tener que pagarle las copas a los mamoncines de turno. Factura a nombre de la empresa, que, además, desgrava. Y si no, las webs británicas terminarán de consolidarse. Además, la libra está por los suelos, con lo que el tipo de cambio es muy interesante, a pesar de los portes (que, además son gratuitos para pedidos superiores a una determinada cantidad).

Mientras tanto, seguiremos siendo culpables. Pues a descargar mientras que la ministra busca una “alternativa para España”. Mientras tanto, seguiremos aguantando la cara de gilipollas con noticias como ésta: http://www.eleconomista.es/espana/noticias/2548771/10/10/Quien-vive-ahi-Tedyy-Bautista-el-presidente-de-la-SGAE.html.

Por cierto, si sabéis cómo se puede poner en formato molón estos vínculos (por ejemplo, que pueda escribir “el canario feliz” en lugar del copiapega de la noticia).

Saludos a todos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Viento del Norte

Este fin de semana se ha dejado notar un ligero viento del norte que anticipa la llegada del invierno y de sus temperaturas gélidas; aunque hablando con propiedad se trata de viento del nordeste, que todo lo que viene de Rusia o es malo o es desangelado. Queda declarado, pues, el fin del veranillo del membrillo.

Nos acercamos al Día de los Santos, y en muchas casas ésa es la fecha para sacar el brasero o poner la calefacción, ya que hasta entonces la influencia esteparia apenas sí se hace notar. El sol ya no calienta como hace un par semanas, sino que incluso se busca para calentar las espaldas expuestas a la intemperie, amortiguando la sensación de frío.

A pesar de que se me escapó apuntarme a la carrera del CSIC, mítica en el calendario madrileño de otoño, salí a correr el domingo por el JC1. Salida larga, 15 kms, en una hora y diez minutos. Había más gente de lo habitual corriendo. Se estaba montando alguna carrera en el parque, porque había algunos tenderetes montados y el aparcamiento estaba algo más lleno. En los alrededores, incluso, había coches aparcados en las rotondas. No sé qué ocurriría, la verdad, porque me da que para ir al IFEMA a ver la Feria “Todo para el Gran Día” (feria del mundo de la boda) no da la cosa.

Esta semana sigo madrugando para correr. El martes, con cinco grados, se podía decir que hacía frío. Troticochineo y para casa. Sin embargo, hoy, a mediodía he salido a hacer series, y la temperatura estaba en torno a 15-30 grados. Por cierto, que por primera vez he hecho cuatro series seguidas por debajo de cuatro minutos; bueno, en realidad se trataba de un fartlek, con tramos rápidos de un kilómetro y de descanso de trescientos metros. A ver su ahora puedo mantenerme por debajo de 04:30 en las sesiones de calidad. El viernes, si hay fuerzas, madrugaré nuevamente. Si alguien se anima, ya sabe.


viernes, 8 de octubre de 2010

Que se rompa la barrera del sonido

Deportivamente hablando, acabo de romper una barrera de ésas que pueden ser consideradas como históricas, memorables o dignas de recordar. Por primera vez he realizado las series de mil metros (dentro de un fartlek) por debajo de cuatro minutos de media (3:58), con troticochineo (andando, vamos) durante 300 metros entre acelerones (unos dos minutos). En principio, la primera debe realizarse al ritmo de competición, e ir bajando progresivamente-en torno a cuatro segundos- hasta darlo todo en la última. Sin embargo, esta vez ha sido al revés, la primera la más rápida y la última la más lenta, aunque en realidad sin diferencias (3:56, 3:57, 3:58, 4:02). Las pulsaciones medias, ligeramente por debajo del umbral anaeróbico, lo que significa que tengo cierto recorrido de mejora inmediata.

¿Qué cuál es mi ritmo de competición? Teniendo en cuenta que apenas compito salvo contadas excepciones (me da pereza perder una mañana para correr algo menos de 45 minutos, y, encima pagar), pienso que debe estar en torno a 4:15/4:20 para los 10.000 y 4:30/4:35 para un medio maratón rápido. Dentro de cuatro semanas tengo una carrerita, y podré confirmar si mis cálculos son correctos o no.

Aparte de esto, continúo corriendo por la mañana (o de noche); cuando empieza a amanecer ya llevo unos pocos kilómetros. Ya no va quedando casi nadie en el parque salvo mis amigos los perritos, que, por cierto, hoy casi piso a uno, y es que el gilipollas del dueño lo puso a restregarse con el suelo en mitad del camino; y encima me dice que tenga cuidado… vamos que tendría que haber salido con dos bozales, uno para él y otro para el perro. Si lo sé lo piso, pero bueno, como somos arrieritos y en el parque nos encontraremos, la semana que viene igual se lleva un viaje. A pesar del incidente perruno, la calidad la he hecho a 4:35 de media, siete kilómetros del tirón.

Este hito numérico, sin embargo, no ha tenido efectos sobre el organismo: ni me han salido los abdominales de Cristiano Ronaldo ni tengo el brazo de Nadal ni voy en bici con el desarrollo de Contador, por lo que puede ser reducido a la categoría de anécdota.

viernes, 1 de octubre de 2010

Nuestros amigos los carbohidratos

Hoy voy a ponerme un poco Pepito Grillo, a ver si así, de paso, me aplico el cuento conmigo mismo, hablando de qué comer antes y después de ir a correr, en concreto de nuestros amigos los carbohidratos, o hidratos de carbono.

Parto de la base de que se sabe que los carbohidratos son la gasolina que nos mueve a diario, hagamos deporte o no.

Hay tres tipos de hidratos de carbono, en función de cómo los asimila el cuerpo.

Por un lado tenemos los de asimilación rápida, los “pata negra”, que entran directamente a la vena (literalmente). Son, por ejemplo, la glucosa o la fructosa y que son energía en estado puro. Se toman inmediatamente antes, durante o después de hacer deporte. Los que ya tenemos cierta edad y seguíamos a Perico o Induráin veíamos cómo se metían los plátanos doblados en carrera (bromas aparte), precisamente una fruta con alto contenido en fructosa y poco de celulosa (métete un kilo de plátanos y verás cómo te pegas dos ó tres días sin cagar). Hoy en día se ha puesto de moda el uso de geles que en esencia son una mermelada, más alguna mariconada más por la que te soplan algo más de un leuro el botecito que tiene poco más de un sorbo. Si corres por la mañana, desayuna algo de fruta y alguna tostada o barrita de cereales. El café no viene mal, más bien al contrario, por sus propiedades estimulantes.

Por otro lado, los de asimilación media (cereales y derivados: pasta, arroz, pan y cerveza). Éstos son los que tendríamos que tomar un par de horas antes o después de hacer ejercicio y que para su uso requieren de una transformación más o menos rápida. Ya sabéis que los deportistas de élite comen unos días pasta con patatas y otros patatas con pasta, más un filetito o pescadito a la plancha, fuente de proteínas. SI vas a correr por la tarde, tu comida tendría que ser de este estilo.

Finalmente, están los de asimilación lenta (celulosa, es decir, el forraje), que no los asimila el cuerpo, por lo que los elimina, de ahí que sea importante para el momento Special-K. Tiene efecto saciante, por lo que con poco que se coma te llena. Se corresponden principalmente con las verduras, y deberían de tomarse bastante antes o después de hacer deporte para que el cuerpo se tome su tiempo en pasarlo por el estómago, de ahí que los asimile mejor si se comen de noche, junto con algo de proteínas (huevos, carne o pescado).

¿Y cómo se van gastando? Al principio el cuerpo tira de los más sencillos, la glucosa o la fructosa en circulación por la sangre. Mientras éstos se van agotando, empieza a tirar del glucógeno almacenado en músculos y el hígado para, finalmente, tirar de las grasas, que no son más que la transformación del glucógeno que no se ha podido quemar en homenajes anteriores (hay que guardar para tiempos mejores, y se deposita en las cartucheras, tripa… esos kilitos malditos). De ahí que se diga que sólo a partir de un determinado tiempo corriendo se empieza a perder peso: una vez agotado el depósito, tiramos de las reservas. Lo cual es cierto en gran medida, pero no del todo: al principio se quema una mayor proporción de glucosa, una pequeña de glucógeno y otra ínfima de grasas; progresivamente, la primera se reduce hasta casi desaparecer, viéndose incrementadas las otras.

Al final, para adelgazar (o no engordar) sólo hay que hacerle caso al refranero: “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”.
En cuanto a la semana deportiva... llevo dos sesiones de calidad, una a 4:35 y otra a 4:38. A partir de la semana que viene retomaré las series. Bajar de 43:00 en los 10k lo veo bastante asequible.
Por otra parte, este domingo se celebra en Madrid el día de la bici, de 09:00 a 12:00 por los lugares más emblemáticos, y final en el Retiro. Ya sé que no sirve de nada porque el FAraón de los COjones y su equipo se pasan por el mismísimo forro los problemas de la bici, pero con actos institucionales como éste y otros más convincentes y contundentes como la Bicicrítica (último jueves de cada mes, a las 20:00 en Cibeles) el transporte en bici se hará más visible.