En esto del correr hay momentos
en los que inexplicablemente te encuentras “ligero como una moto potente como
un camión” como diría Rayo MacQueen, al menos en mi nivel, porque los que sois
más “pro” seguro que podéis plantear los entrenos en base a unos objetivos muy
concretos para llegar en uno de esos picos de forma.
Ahora me encuentro en uno de esos
picos porque me están saliendo unos entrenos muy serios dentro de la anarquía
sistemática en la que me hallo. El lunes, 8 kms a 4:28 (había que prolongar la
euforia de Gredos antes de entrar a currar) y Body Pump a mediodía. EL martes,
aún en plan exploratorio por Valdebebas, me encontré con un compañero en la
misma fase y entre requiebros, cruces, caminos, comentarios sobre las
vacaciones me apreté 12 kms a 4:35. Menos mal que salí en plan tranqui (los
cojones) porque la cuesta de enero es mecánica al lado de las de Valdebebas.
Pero bueno, sarna con gusto no pica y cuando corres con alguien a ver quién es
el guapo que afloja. Y, qué coño, las vistas de toda la Sierra de Madrid hacen
que te vengas arriba.
Para los que os guste “cabrear”
(de andar como las cabras, nada del verbo reflexivo –cabrearse- ni del
porculativo –encabronar) deciros que este parque es la Potencia Definitiva del
Universo. Hay un circuito de bicis de montaña que bordea el parque con unas
cuestas más serias que una hipoteca. Tiene forma de trébol con más hojas que
una lechuga que es un no parar. Vamos, que cuando llegué a la mitad lo mandé a
tomar por culo y me fui por uno de esos senderos compatibles con la vida con un
cómodo 2-3% de desnivel. Ah, también tiene unas lomas “off-road” de ésas de
poner a prueba las zapas de trail sobre todo en épocas más secas que ésta que
da pena pisar la hierba. Quizás esté eufórico por la novedad, pero de momento
el parque éste da más juego que una real con sota de oros.
Miércoles, ese día reservado para
un Body Balance al que le estoy cogiendo gusto y que me aporta el momento zen
de la semana. En la última coreo tiene además un peso muy fuerte el yoga que es
lo que más me gusto de este híbrido.
La cobra.. abdominales inferiores, lumbares... para después de correr
A ver quién dice que el yoga es de nenas...
Jueves… lluvia desde las nueve de
la mañana. ¿Salgo no salgo? Espero una hora y no llegó a abrirse un claro entre
las nubes para ver el sol pero casi… a las 14:30 a pesar de los elementos salgo
y para Valdebebas. No llevo la banda del pulsómetro (ni el lunes ni el martes…)
por lo que correo por sensaciones. Entre las nubes (bajas presiones), un viento
del este (que me empujaba sobre todo en las cuestas arriba y el correr por
sensaciones me marqué 15 kms a ¡¡4:33!! Para no tenerlo claro me salió un
marcón, ¡¡esto si que es terminar en el túnel de lavado con las finlandesas
ésas del monólogo!! No corro una distancia similar tan rápido desde finales de
febrero y previamente desde principios de diciembre… vamos, lo que vienen a ser
ciclos.
Todo un clásico...
Pero a lo mejor también tiene que
ver el hecho que el modo maratón me ha llevado a mis 77 kilos del previo
maratón. Cuatro kilitos, cuatro, desde navidades (bien es cierto que el previo
eran 79) y un agujero más del cinturón. Y lo mejor de todo sin ningún tipo de
vergüenza ni recato con la comida. Eso tiene como daño colateral que los
pantalones del traje andan un poco flojos y que muy probablemente desemboque en
una paulatina renovación del armario. Pero bueno, éste es uno de esos problemas
del primer mundo.




