martes, 26 de octubre de 2010

No al canon

Hoy me voy a salir un poco de la temática habitual del blog, para mostrar mi satisfacción por lo que parece va a ser el final de un atraco a mano armada por parte de la SGAE y demás entidades gestoras de derechos de autor (Agedi, Aie, Cedro, Egeda, Dama y Aisge) que, incomprensiblemente no reciben tantos palos como la entidad presidida por el “artista” de Teddy Bautista.

Después de seis años, seis, y debido a la sentencia del Tribunal Supremo de la Unión Europea con sede en Luxemburgo se declara ilegal el derecho de pernada digital (perdón, el canon, no sé qué imagen me habrá venido a la cabeza). Seis años en que todos hemos sido considerados no ya presuntos culpables, sino culpables a secas por comprar DVDs, CDs, MP3, discos duros multimedia y demás dispositivos. Seis años en los que nos han multado tantas veces como compras hayamos realizado. Normal, nos compramos un disco duro multimedia de 1,5 terabytes para piratear la última película de la ministra González-Sinve(rgüenza), metiéndonos el sablazo por si acaso. El botín, cómo no, se lo reparten entre cuatro amigos y lo dedican a negocios poco confesables y a promocionar la cultura comprando palacetes por todo el mundo, intermediarios de por medio. Como James Cameron no está afiliado a la SGAE no ve un duro por el pirateo de Avatar ¡se siente!.

Reconozco que he pirateado, pirateo y piratearé. Perdón, he "compartido de forma privada sin ánimo de lucro", que si entre los pocos lectores que tengo hay un antiguo "artista" que quiere vivir como un rentista me fusila. Pasado, presente y futuro. Pirateaba primero con dos radiocasetes (callados como putas mientras sonaban canciones como “The Final Countdown” o “True Blue”), luego con la doble pletina, CD a cinta, CD/DVD y mp3, avi, wma o lo que sea. El punto de máxima aceleración se produjo con la aplicación de este canon, como a la mayoría de los que piratean: si, como en Minority Report, nos castigan por lo que vamos a hacer…hagámoslo, no seamos gilipollas.

Pero también hago fotos, muchas, unas 3.000 al año, con un tamaño medio de 4 mrgas fotos más vídeos. El tamaño total no es mucho, pero, tengo la manía de guardar al menos dos copias de cada fichero en dos discos duros distintos, por eso de que se pueda joder el disco duro y te quedas sin esos recuerdos tan presentes que son las fotos. Así que, aparte de la memoria de la cámara he tenido que pagarle dos cubatas en copa balón a los parásitos de la SGAE (doce euros por disco duro).

Desafortunadamente, el Tribunal sólo reconoce ilegal el cobro a empresas e Instituciones por cuya actividad no se presuponga que se vayan a vulnerar los derechos “de autor” ¿sabíais que el Ministerio de Justicia es la Institución que más sufre este sablazo por la obligatoriedad de grabar todos los juicios que se celebran en España?. Y aquí está el problema: los propietarios de yates de Miami, que tienen su corazón partío, ya están diciendo que si éste se elimina “no quedará más remedio que subírselo a los particulares”
ver http://www.eleconomista.es/cultura/noticias/2543092/10/10/La-SGAE-pierde-el-60-del-canon-digital.html. Con un par. Aunque, conociendo la picaresca española ya sabemos lo que van a hacer muchos para no tener que pagarle las copas a los mamoncines de turno. Factura a nombre de la empresa, que, además, desgrava. Y si no, las webs británicas terminarán de consolidarse. Además, la libra está por los suelos, con lo que el tipo de cambio es muy interesante, a pesar de los portes (que, además son gratuitos para pedidos superiores a una determinada cantidad).

Mientras tanto, seguiremos siendo culpables. Pues a descargar mientras que la ministra busca una “alternativa para España”. Mientras tanto, seguiremos aguantando la cara de gilipollas con noticias como ésta: http://www.eleconomista.es/espana/noticias/2548771/10/10/Quien-vive-ahi-Tedyy-Bautista-el-presidente-de-la-SGAE.html.

Por cierto, si sabéis cómo se puede poner en formato molón estos vínculos (por ejemplo, que pueda escribir “el canario feliz” en lugar del copiapega de la noticia).

Saludos a todos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Viento del Norte

Este fin de semana se ha dejado notar un ligero viento del norte que anticipa la llegada del invierno y de sus temperaturas gélidas; aunque hablando con propiedad se trata de viento del nordeste, que todo lo que viene de Rusia o es malo o es desangelado. Queda declarado, pues, el fin del veranillo del membrillo.

Nos acercamos al Día de los Santos, y en muchas casas ésa es la fecha para sacar el brasero o poner la calefacción, ya que hasta entonces la influencia esteparia apenas sí se hace notar. El sol ya no calienta como hace un par semanas, sino que incluso se busca para calentar las espaldas expuestas a la intemperie, amortiguando la sensación de frío.

A pesar de que se me escapó apuntarme a la carrera del CSIC, mítica en el calendario madrileño de otoño, salí a correr el domingo por el JC1. Salida larga, 15 kms, en una hora y diez minutos. Había más gente de lo habitual corriendo. Se estaba montando alguna carrera en el parque, porque había algunos tenderetes montados y el aparcamiento estaba algo más lleno. En los alrededores, incluso, había coches aparcados en las rotondas. No sé qué ocurriría, la verdad, porque me da que para ir al IFEMA a ver la Feria “Todo para el Gran Día” (feria del mundo de la boda) no da la cosa.

Esta semana sigo madrugando para correr. El martes, con cinco grados, se podía decir que hacía frío. Troticochineo y para casa. Sin embargo, hoy, a mediodía he salido a hacer series, y la temperatura estaba en torno a 15-30 grados. Por cierto, que por primera vez he hecho cuatro series seguidas por debajo de cuatro minutos; bueno, en realidad se trataba de un fartlek, con tramos rápidos de un kilómetro y de descanso de trescientos metros. A ver su ahora puedo mantenerme por debajo de 04:30 en las sesiones de calidad. El viernes, si hay fuerzas, madrugaré nuevamente. Si alguien se anima, ya sabe.


viernes, 8 de octubre de 2010

Que se rompa la barrera del sonido

Deportivamente hablando, acabo de romper una barrera de ésas que pueden ser consideradas como históricas, memorables o dignas de recordar. Por primera vez he realizado las series de mil metros (dentro de un fartlek) por debajo de cuatro minutos de media (3:58), con troticochineo (andando, vamos) durante 300 metros entre acelerones (unos dos minutos). En principio, la primera debe realizarse al ritmo de competición, e ir bajando progresivamente-en torno a cuatro segundos- hasta darlo todo en la última. Sin embargo, esta vez ha sido al revés, la primera la más rápida y la última la más lenta, aunque en realidad sin diferencias (3:56, 3:57, 3:58, 4:02). Las pulsaciones medias, ligeramente por debajo del umbral anaeróbico, lo que significa que tengo cierto recorrido de mejora inmediata.

¿Qué cuál es mi ritmo de competición? Teniendo en cuenta que apenas compito salvo contadas excepciones (me da pereza perder una mañana para correr algo menos de 45 minutos, y, encima pagar), pienso que debe estar en torno a 4:15/4:20 para los 10.000 y 4:30/4:35 para un medio maratón rápido. Dentro de cuatro semanas tengo una carrerita, y podré confirmar si mis cálculos son correctos o no.

Aparte de esto, continúo corriendo por la mañana (o de noche); cuando empieza a amanecer ya llevo unos pocos kilómetros. Ya no va quedando casi nadie en el parque salvo mis amigos los perritos, que, por cierto, hoy casi piso a uno, y es que el gilipollas del dueño lo puso a restregarse con el suelo en mitad del camino; y encima me dice que tenga cuidado… vamos que tendría que haber salido con dos bozales, uno para él y otro para el perro. Si lo sé lo piso, pero bueno, como somos arrieritos y en el parque nos encontraremos, la semana que viene igual se lleva un viaje. A pesar del incidente perruno, la calidad la he hecho a 4:35 de media, siete kilómetros del tirón.

Este hito numérico, sin embargo, no ha tenido efectos sobre el organismo: ni me han salido los abdominales de Cristiano Ronaldo ni tengo el brazo de Nadal ni voy en bici con el desarrollo de Contador, por lo que puede ser reducido a la categoría de anécdota.

viernes, 1 de octubre de 2010

Nuestros amigos los carbohidratos

Hoy voy a ponerme un poco Pepito Grillo, a ver si así, de paso, me aplico el cuento conmigo mismo, hablando de qué comer antes y después de ir a correr, en concreto de nuestros amigos los carbohidratos, o hidratos de carbono.

Parto de la base de que se sabe que los carbohidratos son la gasolina que nos mueve a diario, hagamos deporte o no.

Hay tres tipos de hidratos de carbono, en función de cómo los asimila el cuerpo.

Por un lado tenemos los de asimilación rápida, los “pata negra”, que entran directamente a la vena (literalmente). Son, por ejemplo, la glucosa o la fructosa y que son energía en estado puro. Se toman inmediatamente antes, durante o después de hacer deporte. Los que ya tenemos cierta edad y seguíamos a Perico o Induráin veíamos cómo se metían los plátanos doblados en carrera (bromas aparte), precisamente una fruta con alto contenido en fructosa y poco de celulosa (métete un kilo de plátanos y verás cómo te pegas dos ó tres días sin cagar). Hoy en día se ha puesto de moda el uso de geles que en esencia son una mermelada, más alguna mariconada más por la que te soplan algo más de un leuro el botecito que tiene poco más de un sorbo. Si corres por la mañana, desayuna algo de fruta y alguna tostada o barrita de cereales. El café no viene mal, más bien al contrario, por sus propiedades estimulantes.

Por otro lado, los de asimilación media (cereales y derivados: pasta, arroz, pan y cerveza). Éstos son los que tendríamos que tomar un par de horas antes o después de hacer ejercicio y que para su uso requieren de una transformación más o menos rápida. Ya sabéis que los deportistas de élite comen unos días pasta con patatas y otros patatas con pasta, más un filetito o pescadito a la plancha, fuente de proteínas. SI vas a correr por la tarde, tu comida tendría que ser de este estilo.

Finalmente, están los de asimilación lenta (celulosa, es decir, el forraje), que no los asimila el cuerpo, por lo que los elimina, de ahí que sea importante para el momento Special-K. Tiene efecto saciante, por lo que con poco que se coma te llena. Se corresponden principalmente con las verduras, y deberían de tomarse bastante antes o después de hacer deporte para que el cuerpo se tome su tiempo en pasarlo por el estómago, de ahí que los asimile mejor si se comen de noche, junto con algo de proteínas (huevos, carne o pescado).

¿Y cómo se van gastando? Al principio el cuerpo tira de los más sencillos, la glucosa o la fructosa en circulación por la sangre. Mientras éstos se van agotando, empieza a tirar del glucógeno almacenado en músculos y el hígado para, finalmente, tirar de las grasas, que no son más que la transformación del glucógeno que no se ha podido quemar en homenajes anteriores (hay que guardar para tiempos mejores, y se deposita en las cartucheras, tripa… esos kilitos malditos). De ahí que se diga que sólo a partir de un determinado tiempo corriendo se empieza a perder peso: una vez agotado el depósito, tiramos de las reservas. Lo cual es cierto en gran medida, pero no del todo: al principio se quema una mayor proporción de glucosa, una pequeña de glucógeno y otra ínfima de grasas; progresivamente, la primera se reduce hasta casi desaparecer, viéndose incrementadas las otras.

Al final, para adelgazar (o no engordar) sólo hay que hacerle caso al refranero: “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”.
En cuanto a la semana deportiva... llevo dos sesiones de calidad, una a 4:35 y otra a 4:38. A partir de la semana que viene retomaré las series. Bajar de 43:00 en los 10k lo veo bastante asequible.
Por otra parte, este domingo se celebra en Madrid el día de la bici, de 09:00 a 12:00 por los lugares más emblemáticos, y final en el Retiro. Ya sé que no sirve de nada porque el FAraón de los COjones y su equipo se pasan por el mismísimo forro los problemas de la bici, pero con actos institucionales como éste y otros más convincentes y contundentes como la Bicicrítica (último jueves de cada mes, a las 20:00 en Cibeles) el transporte en bici se hará más visible.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Septiembre

El mes del regreso a todo y de los propósitos de enmienda que se olvidan pronto por antonomasia lo voy a cerrar con un récord y un “fracaso”.

En cuanto al primero, por primera vez, he conseguido pasar de 150 kilómetros, si bien es cierto que sólo por 200 metros y que muy probablemente puede haber alguna “mentira de corredor” en cuanto a distancia. Y es que un pulsómetro sin GPS es lo que tiene, que hay que calibrarlo de vez en cuando y mientras tanto tiene hay que contar con un margen de error más o menos tolerable que hay que corregir.

Por lo que respacta al “fracaso” lo entrecomillo porque no es tal, y no tiene importancia alguna. La mochila que me traje del chiringuito pesaba cinco kilos, y hoy sólo pesa algo más de dos. Salvo que tengas sobrepeso y te sometas a una dieta espartana, bajar cinco kilos en un mes es prácticamente imposible, ya que no hay muchas grasas que quemar ni mucho glucógeno que eliminar. Además, qué coño, no me he controlado apenas con la comida (patas de cordero, hamburguesas y pizzas no ayudan precisamente, pero una ensalada de rúcula como que no, que me estoy quitando).

Ahora que empieza el fresquete , seguro que la “Operación Mochila” se acelera inconscientemente. Y es que corriendo con frío (mejor dicho, con corriendo con poco calor), desde el punto de vista metabólico quemamos más calorías que con calor (tirando del glucógeno y de las grasas), sudando menos, por lo que el ejercicio es más eficaz. Cuando hace frío, necesitamos “quemar” más energía para mantener la temperatura corporal; inversamente, con calor el cuerpo suda más para “enfriar” el cuerpo, de ahí que la hidratación sea más importante en verano que el resto del año.

Algunas de las cosas de las que hablaren próximos post serán: operación bikini con abrigo (mucho más efectiva que en primavera/verano) o cómo correr con mucho frío. Por favor, si tenéis alguna sugerencia en la medida de mi (poco o nulo) conocimiento podré escribir de ello. Tened en cuenta que doy para lo que doy, por lo que si tenéis alguna duda de física cuántica, barcos o ropa, éste no es el blog apropiado.

En cuanto a la semana deportiva, en línea con lo previsto: salida larga el sábado tempranito, 14kms, troticochineo el lunes a 05:10 y calidad el miércoles, a 04:40 (04:35 si excluimos el primer kilómetro). Hasta el mes de Noviembre correré por las mañanas, que cada vez son más nocturnas. Las series me las he perdonado; de la semana que viene no pasa, y es que ponerse a 170ppm tan temprano da pereza.

Por cierto, que el enano ya domina por completo la bici, incluso se permite alguna filigrana. Ahora toca una salida globera por el carril bici para darle el carnet de globero y enseñarle al pequeño.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Nocturnidad y alevosía

La nocturnidad y alevosía, dentro de nuestro Ordenamiento Jurídico, suponen un agravante en la comisión de cualquier delito. Por una serie de motivos, durante este fin de mes y el de Octubre, voy a tener que cambiar la hora de entrenamiento, pasándola a primera hora de la mañana o última de la noche, según se mire.

Por ese motivo, si pensáis que correr “tiene delito”, debería serlo aún más grave si se realiza de noche. Además, teniendo en cuenta que la circulación de policías es densa en Canillas (debido principalmente a las dos megacomisarías Municipal y Nacional) el riesgo de ser pillado sube.

A las siete y media es todavía de noche en esta época del año. Empieza a amanecer, pero es de noche. El tráfico ya es denso, y la M-40, en el tramo que veo desde el carril-bici (“de Vallecas a Coslada”) va cargadito, y no de juguetes, precisamente. A esas horas ya hay gente corriendo, mucha menos que en verano. También hay perritos, también menos ¿por qué? ¿también les da pereza salir de noche o se aguantan las ganas de mear hasta que sus dueños deciden despertarse?.

Hoy me he levantado con la mejor de las intenciones para hacer series, pero me parece que todavía no estoy preparado para ponerme a 170ppm tan temprano; mejor troticochinear a 05:20 o algo de calidad a 04:40 si el cansancio semanal no pesa demasiado.

El lunes troticochineé 9 kilómetros a 05:20, y el pulsómetro lo clavé en 130ppm, justo por encima de mi umbral aeróbico. El martes, “calidad”, ocho a una media de 04:29 (importante el paso psicológico que supone el bajar de 04:30, aunque sea por un puto segundo) y 149ppm de media. El sábado, salida larga, casi quince kilómetros a 04:55, con tres tramos progresivos crecientes, desde los 05:10 a los 04:40, a 138ppm. Ésto corrobora el dicho de que “si quieres correr rápido, empieza lento”.

En otro orden de cosas, continúo viniendo a currar en bici, pero ahora vestido de romano, con chaqueta, corbata y todo. LA verdad, queda un poco friki (o friki de cojones, sin paños calientes) si se ve desde fuera, pero cuando tardas la tercera parte que andando te das cuenta de lo que ganas. Eso sí, voy a tener que tunear la bici con unos guardabarros, que no es plan de que por una salpicadura se te joda el traje, y es que una cosa es ir “a la europea” con el traje y otra cosa es ir “a la guarra” con el barro (seamos políticamente correctos por una vez). Con un juego de luces, una bolsa para llevar una mochila para la compra, un timbre y un cuentakilómetros, ya sólo me queda la cestita y tendré la bici de Pancho.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Nasío pa correr-reedición

Hoy en día pensamos que somos jóvenes aún teniendo 35 (por el culo te la hinco), ponernos unos vaqueros los fines de semana, comernos una hamburguesa y bebernos dos litronas viendo al Madrid.Un buen día nos subimos a la báscula y vemos cuatro cifras (100.1). Ante el susto, nos volvemos a subir para comprobar que no llevábamos ningún saco de patatas al hombro, por lo que nos ponemos de perfil, y vemos que parecemos un seis, y, claro, saltan las alarmas.Y, como somos jóvenes, corremos a buscar las J’hayber Perol para lanzarnos cual posesos a correr. Como eres joven y te gusta la música coges el walkman, que tiene la cinta de Modern Talking, y la cambias por la de Rocky 3 que es más apropiada porque “no hay dolor”, con su “Mirada del Tigre” y a correr, con los calcetines blancos con las dos raquetas cruzadas y la cinta en el pelo (si es que te queda, porque no estás calvo, sino que te ha crecido la frente). Como eres joven metes un ritmo bestial desde el principio, hasta que no puedes más… dos minutos después.Después de haber experimentado alguno de estos síntomas hace cuatro años, podría dar algunos consejos para evitar que se repitan ciertos errores.
  • Cómprate unas buenas zapatillas, con una buena amortiguación. Tus rodillas no son las mismas que hace veinte años. Si tienes sobrepeso estarán aún más desgastadas, por lo que tendrás que cuidarlas si no quieres tener alguna lesión. NO le hagas ni puto caso a la página del Decartón, donde te dicen que las Kalenji Pedorro son apropiadas para corredores ocasionales que hacen 15-20 minutos (como tú). Ésas son como Goikoetxea, unas rompe-rodillas. Ve a una tienda especializada donde, en función de tu pisada y peso, tendrás varios modelos a elegir.
  • Calienta antes de salir a correr, y estira después. Con cinco minutos es suficiente; si es preciso recorta tiempo de carrera. Los ejercicios no deben de llevar más de 20-30 segundos, sin repeticiones como hacíamos en el colegio, y no han de dolerte. Si llevas tiempo sin correr, tu masa muscular debe ser la misma que la de La Pantera Rosa; si además tienes sobrepeso el riesgo de lesión muscular es mayor.
  • AL principio, con 2 ó 3 días a la semana es suficiente, y siempre descansando entre sesiones. No subas más de un 10% los kilómetros recorridos en una semana.
  • Si es posible, evita el asfalto y las aceras. A largo plazo te joden las rodillas (sobre todo las aceras); intenta ir a un parque o senda con caminos de tierra.
  • Cómprate un pulsómetro, que no tiene que ser necesariamente de última generación. Con un mínimo de programación y constancia podrás moverte en un rango de pulsaciones adecuado, siendo secundario la velocidad. En cuanto a las funciones, los hay a patadas. Lo básico es que te mida las pulsaciones y el ritmo/velocidad; para ello, en torno a 150/180 euros tienes de Polar, Suunto. A partir de ahí, lo que quieras: con GPS integrado, altímetro, temperatura, humedad… y a las anteriores hay que añadir Garmin. Geonaute, del Decartón, es una opción más económica.
  • El MP3 puede ser un gran aliado, ya que la música te ayuda a marcar el ritmo inconscientemente; además, de paso, si las canciones son piratas no contribuyes a enriquecer a los vampiros de la SGAE. Personalmente no lo utilizo, porque no aguanto los auriculares cuando empiezo a sudar.
  • Si no eres capaz de mantener un ritmo constante, pásate a la cinta. Aunque correr en cinta sea un coñazo, cuando empiezas es una opción muy buena, porque aprendes a mantener un ritmo constante, y a encontrar tu ritmo de carrera. Además, te puede quitar la pereza de correr con frío, calor, lluvia a viento; con el tiempo te pasará lo contrario, que llueve, hace frío o calor cuando corres (gracias por la frase, Fernando), que al principio echa para atrás.
  • La ropa tiene que ser transpirable, sobre todo en verano. Y en invierno hay que llevar la ropa justa para no pasar frío, mejor varias capas que una prenda gorda. Recuerda que si no tienes frío cuando sales de casa es que vas demasiado abrigado, y a los cinco minutos de correr te sobrará la mitad ¿y que haces con la ropa, campeón?.
  • No por sudar mucho vas a adelgazar más rápido. Existe un falso mito muy extendido consistente en que corriendo con un impermeable se adelgaza. Falso. Lo que sucede es que sudas como un cerdo inútilmente, deshidratándote rápidamente. Con el sudor, de paso, pierdes sales minerales, que tu cuerpo pide recuperar, con lo que al final estás peor que al principio.
  • Hidrátate, sobre todo si hace calor, antes, durante y después. La mejor bebida isotónica es la cerveza, sí, la cerveza. Te proporciona de forma natural hidratos de carbono y minerales, justo lo que pierdes, mientras que las bebidas isotónicas lo tienen añadido. Lo que engorda es el paquete de papas fritas que te jalas.
  • No salgas en ayunas a correr, error típico de los que madrugan para correr, veteranos y noveles. Te puede dar una hipoglucemia y bajarte la tensión. Lo malo no es que te baje la tensión, sino la hostia que te metes, ya que te caes en seco y normalmente no hay mucha gente paseando a las ocho de la mañana (y los que hay tienen prisa). Si quieres correr por la mañana come antes alguna tostada y fruta, nunca lácteos, pues su digestión es más pesada.
  • No tengas vergüenza por ir más lento o correr poco. Cada uno tenemos nuestro ritmo, y aspiramos a una marca distinta. Seguro que las pasas igual de putas corriendo tus dos primeros kilómetros a seis minutos que Gebreselassie con su maratón en dos horas peladas.
  • Pásalo bien y no te obsesiones. Correr no debe dejar de ser una afición más, de la que hay que disfrutar. Con paciencia y algo de rigor los logros (resistencia, ritmos, velocidad, pérdida de peso…) llegarán.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

"¡No, si ya lo decía yo...!"

Seguramente exista un grupo en feisbuc con este nombre, pero para contrastarlo tendría que registrarme primero y ponerme a buscar (pienso que debo ser uno de los últimos que aún no ha creado un perfil, a pesar de las reiteradas invitaciones recibidas, tanto selectivas como masivas).

El caso es que acabo de leer esta noticia,

http://www.elconfidencial.com/salud/consumo-moderado-cerveza-modifica-20100915.html

que vendría a huevo para el grupo en cuestión. Así que se puede beber hasta dos latas de cervezas diarias sin engordar, y encima está llena de hidratos de carbono ¡¡¡bien!!! si un día estoy tomando medicamentos incompatibles con el consumo de cerveza ¿puedo tomarme cuatro al día siguiente? Me da que no. Por cierto, ¿alguien sabe cómo coño se puede transformar el link largo en otro más corto, “tuneado”? seguro que es fácil, pero el menda no es capaz.

Así que hoy, casualmente Miércoles de Champions, me voy a tomar dos cervezones de los que no engordan. Además, mi hijo mayor ha tenido una “idea buenísima”: cenar una hamburguesa viendo el partido. Teniendo en cuenta que tiene cinco años, no está nada mal, más que nada de cara a futuro y del reencuentro con el triunfo del Madrid.
En cuanto a la semana deportiva, a pesar del calor, he conseguido sacar dos días, uno que he hecho “calidad”, que es como se denomina a una carrera en el límite del umbral anaeróbico (vamos, lo que es “meterle caña”), completando nueve kilómetros a una media de 04:35 (media de 148ppm) y otro de troticochineo mariconetti, éste a 05:20, ocho kilómetros (media de 133ppm). Si puedo haré unas series, a ver si es posible poder bajar de 04:05.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¡¡Papá, suéltame!!

Semana intensa en lo deportivo, más ajeno que propio. Para empezar, la eliminación ante Serbia ha supuesto un duro palo familiar, ya que los enanos no conocían a una España que no fuese finalista (2006 Campeones del Mundo, 2007 Supcampeones de Europa, 2008 Subcampeones Olímpicos y 2009 Campeones de Europa), y la razón no hay que buscarla en Scariolo ni en si tuvimos que hacer falta rápida o agotar posesión; no. La razón, según ellos, está en que no nos pusimos “la Roja” para ver el partido. Este sólido argumento hace presagiar numerosas, largas y gloriosas jornadas televisivo-deportivas en el futuro. Menos mal que nos queda Nadal en el Open USA para el fin de semana.

Dos acontecimientos inolvidables han marcado la semana deportiva familiar: aprender definitivamente a pedalear sin patines/ruedinas y el primer álbum de la Liga, ya con pegatinas y sin ningún Ito que te hunda en la miseria ni ningún Beguiristain que te dé la gloria.

En cuanto a la semana carreril, destacar que me he sacudido la pereza de una vez y reiniciado las series, después de casi seis meses, y es que entre que era verano y madrugones he encontrado excusas de lo más peregrinas para escaquearme. Sorprendentemente se han dado mejor de lo esperado, ya que la media de los mil metros me ha salido a 4:09 (descansos de 300 metros); eso sí, sólo cuatro series y con más pulsaciones que cuando Casillas le paró el gol cantado a Robben. Si consigo hacer alguna más a una media algo menor, bajar de 43:00 en los 10.000 es más que probable.

¿Operación mochila? Bien, gracias, ya sólo me quedan dos kilos y poco, poco más de la mitad.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El final del verano...

Hace años, el final del verano se intuía por señales como la enésima reemisión de la muerte de Chanquete (todo un drama), los anuncios de colecciones de lo más inverosímil, la compra de los libros del cole, la proliferación de cursos de Inglés/Guitarra/etc o el inicio de la Liga.

Hoy en día nada ha cambiado, salvo que Chanquete parece que definitivamente ha muerto y que los libros del cole no son para uno mismo, sino para los enanos.

En este final de verano en el que aún estoy madrugando para correr (todavía hace calor para correr a mediodía), el parque de Villarrosa se está despoblando de la fauna mañanera que definitivamente ha dado por imposible la Operación Bikini iniciada en Julio, salvo los perritos y sus dueños. El Sol remolonea a la hora de salir, y a las 07:40 todavía no se deja ver, cada vez más hacia el Sur y, si al final sigo corriendo por las mañanas este mes, tendré que salir con la luz de posición. Se intuye algo de frío, 17 grados, pero no creo que sea necesario ponerse las mallitas julandronas antes de un mes.

La “mochila” de cuatro kilos que me he traído de las vacaciones aún me pesa, y los tiempos son discretos todavía, rozando los 04:50. Con un empujoncito me vuelvo a poner en 4:35/4:40 en los rodajes rápidos; a ver si en alguna de las carreras de Octubre/Noviembre puedo acercarme a la frontera de los 43:00. Si me quito la mochila y empiezo con las series es más que probable.