sábado, 11 de enero de 2014

Adiós, dolor, adiós.

"Parecía que no les importaba el rápido paso de los años,  y aquellos seres encerrados en una tienda,  sin duda medían la vida por varas, no considerando que alguna vez llegarían al final de la pieza" ("El 19 de Marzo y el 2 de Mayo", Benito Pérez Galdós).

Al fin vuelvo a escribir, pero es que entre la fascia lata, vacaciones y un inicio de año un tanto achuchado en el curro he tenido poco tiempo para escribir y para entrenar. Y es que si no hay nada que contar tampoco es plan de escribir por escribir.

Al menos he tenido tiempo para leer y he de decir que estoy enganchado a los Episodios Nacionales que, dicho así, suena a algo decimonónico y desfasado y nada más lejos de la realidad. Uno lee “La corte de Carlos IV” y se da cuenta que en dos siglos nuestra clase política no ha cambiado nada: medrar a la sombra del poder es fácil si tienes a quién arrirmarte; las intrigas palaciegas, las  puñaladas traperas, la memoria de pez colectiva, la saña con la que se pisotea a ídolos caídos… Frases como la anterior nos recuerdan la cantidad de gente que vive esperando no se sabe qué o esperando a no sé cuándo como la capellanía del tío de Inés, presunto paisano de Godoy. Hay que disfrutar de lo que tenemos y luchar por ello; nadie va a darnos nada y menos ahora.

¿Se nota que me gusta Galdós? ¿O Baroja? ¿O Víctor Hugo? ¿O Tolstoi o Doostoievski? 

Que me voy por la tangente... La fascia lata… ese músculo tan desconocido como hijo de puta cuando se manifiesta.  Y, como las hemorroides, debemos sufrirlo en silencio porque una vez que empezamos a hablar de “ello” empiezan a salir otros afectados. Por lo que tengo entendido, junto con el aductor proporciona estabilidad movimiento motor. Junto con éste viene a formar una “V” invertida que envuelve el recto anterior, cuádriceps… y todos esos músculos que están por ahí (corregidme la barrabasada, que hablo de oídos). De hecho al principio pensé que era un dolor de aductor.

Después de una visita al fisio en la que vi las estrellas, éste me confirmó lo que pensaba: una inflamación de la fascia lata. ¡¡Cómo puede doler tanto que te toquen este músculo con saña!! Reposo casi total. De entrada nada de venir en bici a currar: 17 kilómetros son casi una hora a un ritmo ligero como para andar con tonterías. A tomar por culo también el spinning, qué carga este músculo. Ah, y nada de ibuprofeno, a soportarlo a pelo, que lo carga el diablo. Las fiestas, además, mitigaron el síndrome de abstinencia. Al final once días de reposo que vinieron muy bien. Hasta que el 31 de Diciembre decidí que ya era suficiente, que llevaba corriendo unos pocos años ese día como para dejar de hacerlo en este año tan.. entrañable (por los cojones). Doce kilómetros por Córdoba que me supieron a gloria... por notar cómo no se cargaba, por ir tranquilamente a un ritmo cómodo, por ver cómo amanecía, por ver cómo la piedra caliza refulgía mientras mi sombra se proyectaba al infinito, por correr en Córdoba. Una horita en total en la que el ritmo (5:10) fue lo de menos.

De vuelta a la rutina, y con roscones de por medio, tocaba evaluar daños. La lorza sólo ha crecido un kilo (y eso que he comido como un cerdo), por lo que la operación bikini este año parece más fácil de lo normal. Pero es que tiene truco, yaque los dulces no son precisamente mi debilidad. Sí lo es la cerveza del chiringuito y los espetos de sardinas, o los chanquetes, o la paella “Verano Azul”; la de Septiembre sí que es jodida de quitar.

También tocaba empezar a correr, sin prisa pero sin pausa. Mi particular calendario maratoniano decía que tenía que correr el fin de semana entre 15 y 16 kms. Por si acaso me quedé en 14 cuando el aductor empezaba a avisarme ya en el km 10 cuando estaba saliendo del Pinar de Conde Orgaz. Y menos mal; seguramente pude ir más rápido (5:15) o más lejos porque los compañeros fueron a correr “un poco más” pero yo me olí la tostada y ese “poco más” fueron 23 kms de nada.

Esta semana, por fin, he podido correr dos días seguidos si bien no por decisión propia. Y es que tenía programada una clase de Pilates pero un “porcierto” (todo junto) con la chaqueta puesta me hizo que me la perdiera con gran dolor. Sí, no suena muy masculino eso de que me gusta el Pilates pero qué queréis que os diga.. tampoco eran muy masculinas las mallas y pocos runners se ven ya con un meyba. Además el Pilates es todo lo duro que uno quiera (o pueda).

De momento ni la cantidad ni la calidad de los kilómetros son dignas de contar. Sí que vuelvo a correr sin consecuencias, lo cual sí que es digno de mención. Disfrutando de correr sin molestias. Y pensando que que me voy a adentrar por Valdelatas, que el otro día me pusieron los dientes largos los compañeros que se adentraron por ahí. Qué fáciles somos los runners, coño.


12 comentarios:

  1. La fascia lata da mucha lata! lo importante es que vuelvas a correr sin dolor para luego darle un giro a la rosca y buscar ritmos.
    El pilates es duro, que digo duro, lo siguiente, recuerdo mis primeras clases salía hecha polvo y las señoras muertas de la risa :-S
    Me quedo con esta frase: Hay que disfrutar de lo que tenemos y luchar por ello; nadie va a darnos nada y menos ahora.
    bss
    Tania

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    1. sí; ahora los ritmos son lo de menos pese a q los apunte. .
      grcs

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  2. Como me alegra leer entradas asi, la fascia lata rara vez se suele manifestar pero cuando lo hace es para dejar bien sentado, "estoy aqui y voy a darte por donde mas te duele..." en el dejar de correr.

    Lo dicho...me alegro.
    Dale caña!

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    1. y vaya cómo duele. en fin, q parece q se va

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  3. jeje como me suena eso de "un poco mas"

    me alegro que todo vaya mejor, a partir de ahora "to palante"

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  4. Soy un paleto en lo referente a los clásicos de nuestra literatura con una única excepción: Trafalgar; uno de los mejores libros que he leído en mi vida. En lo de la lorza ojalá me pasada como a ti no es mi caso que me han caído 11kg encima....
    Con las lesiones paciencia....

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    1. Trafalgar es justo el primer episodio nacional; pese a su nombre y cómo empieza es todo un alegato antibelicista. ¿Pérez Reverte un entendido en la Guerra de la Independencia? Amos, anda!

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  5. Ese kilo se baja rápido. Nunca había oído esta lesión y espero que no llame a mi puerta.
    Ánimo con esos entrenos y ves añadiendo caña con prudencia.

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  6. Easy come, easy go..." yo tampoco, pero es común. "Pasito a pasito"

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  7. Veo que tu también has estado de retiro pero por motivos más serios que la simple y puñetera vaguería. Espero que la fascia esa no te dé más lo que lleva de apellido. No seré la que te diga que comprendo tu dolor y que no olvidaré el día que un fisio hurgó en las entrañas de ese músculo para que me acordara de todos sus difuntos.

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    1. yo creo q meten el estilete tipo bola de helado y se lían a sacar el poco músculo q hay, porque duele q no veas

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